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Los expertos explican cómo los cimientos profundos, las tecnologías avanzadas y los materiales de alto rendimiento permiten la construcción de rascacielos.
20 de septiembre de 2026 – 18:03
En los rascacielos, el material más utilizado es el hormigón armado, aunque también se puede emplear metal. Actualmente, se construye la Torre Jeddah en Arabia Saudita, que con más de 1000 metros de altura y 130 plantas, busca superar al Burj Khalifa de Dubái, que mide 828 metros.
Rascacielos como estos son símbolos del avance tecnológico en la ingeniería civil y la arquitectura. En América, se han terminado más de 4700 edificios de gran altura en 2025, representando un aumento del 41% respecto a 2015, según el Consejo de Edificios Altos y Hábitat Urbano (CTBUH).
“Para el público en general, la construcción de edificios altos es uno de los símbolos del avance tecnológico en la ingeniería civil y la arquitectura. Muchos de estos proyectos son considerados hitos urbanos que expresan innovación y la capacidad de planificación compleja”, analiza Viviane Rubio, profesora de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Presbiteriana Mackenzie.
A pesar del aumento en el número de edificios altos, las construcciones a gran escala requieren un cuidado especial durante su proceso de construcción. Aquí compartimos algunos datos interesantes sobre cómo se construyen los rascacielos.
Antes de que un proyecto pueda pasar de la fase de diseño, es necesario contar con un cronograma financiero bien definido. La construcción de la Torre Jeddah, por ejemplo, comenzó en 2013, pero se detuvo entre 2018 y 2024 debido a la falta de liderazgo y financiación tras un escándalo de corrupción. Sin fondos, las obras no avanzaron.
“El costo aumenta de forma no lineal con la altura. El límite real hoy en día no es la física, sino la ecuación entre viabilidad económica y seguridad operativa”, señala Pedro Lyra, coordinador del curso de ingeniería civil del Instituto Tecnológico de Mauá.
El costo estimado de construcción de la Torre Jeddah es de **US$1.200 millones**, según la página web de Thornton Tomasetti, la empresa de ingeniería responsable del proyecto junto con los arquitectos Adrian Smith y Gordon Hill.
Los cimientos de un edificio son su parte estructural, ubicada bajo tierra, y garantizan la estabilidad y seguridad del mismo. Un edificio de más de 100 metros de altura necesita unos cimientos bien construidos para mantenerse en pie.
Esta etapa tiene en cuenta el tipo de suelo del terreno. “El suelo está compuesto por capas, y para definir el tipo de cimentación, es necesario encontrar la parte más resistente”, explica Viviane.
Los cimientos de la Torre Jeddah tienen 5 metros de espesor y están sostenidos por 270 pilotes perforados de 1,8 metros de diámetro, que alcanzan profundidades de hasta 105 metros.
Uno de los principales desafíos que enfrentan los edificios más altos del mundo es el impacto del viento. “En un edificio convencional, la estructura principal básicamente resiste el peso vertical y el viento. En un rascacielos, el diseño está dominado por las fuerzas horizontales: el viento y los terremotos”, compara Lyra.
Una estrategia para superar esta dificultad consiste en elegir bordes redondeados. “Los planos de planta que varían de un piso a otro ayudan a reducir el efecto del viento”, señala.
Generalmente, el material más utilizado es el hormigón armado. También se puede emplear metal. Según Lyra, la evolución tecnológica de los materiales hace posible la construcción de edificios cada vez más altos, con hormigones de alto rendimiento que tienen una resistencia de 3 a 4 veces mayor que los convencionales.
Según el Informe sobre la situación mundial de los edificios y la construcción 2024/2025, el sector de la construcción es responsable del 32% del consumo energético mundial y del 34% de las emisiones globales de CO₂.
Algunos proyectos adoptan soluciones sostenibles, como sistemas de recolección de agua de lluvia y sistemas que regulan automáticamente la iluminación y el aire acondicionado. “También existe una tendencia creciente a utilizar madera estructural de alto rendimiento, lo que reduce la huella de carbono en comparación con el hormigón y el acero convencionales”, señala Lyra.
La evacuación de emergencia es un problema serio en rascacielos. Por este motivo, se proponen sistemas de evacuación por capas y las escaleras de emergencia están presurizadas para evitar la entrada de humo.
Los edificios suelen tener “plantas refugio” donde los ocupantes pueden esperar a ser rescatados si no pueden descender todos a la vez. “El avance más reciente es la integración de gemelos digitales, que permiten a los equipos de emergencia saber exactamente dónde se encuentran las personas”, afirma Lyra.
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