Barcelona implementa normas más estrictas para desincentivar el uso del auto y regular las cocheras en nuevos edificios

La nueva regulación busca favorecer una movilidad más sostenible, siempre que haya alternativa competitiva

Barcelona implementa normas más estrictas para desincentivar el uso del auto y regular las cocheras en nuevos edificios

BARCELONA BUSCA DESINCENTIVAR EL USO DEL AUTO CON NORMAS MÁS DURAS QUE AFECTAN A LAS COCHERAS DE LOS NUEVOS EDIFICIOS

LA NUEVA REGULACIÓN BUSCA FAVORECER UNA MOVILIDAD MÁS SOSTENIBLE, SIEMPRE QUE HAYA ALTERNATIVA COMPETITIVA

20 de septiembre de 2026 – 18:00

La comisión de urbanismo del área metropolitana de Barcelona aprobó recientemente un cambio en el planeamiento urbanístico que actualiza la normativa sobre las plazas de estacionamiento en edificios de nueva construcción y calles.

Esta nueva norma, que solo afectará a inmuebles y viales de nuevos planes urbanísticos, limita las plazas de estacionamiento según las comunicaciones de transporte público de cada zona. La regulación busca favorecer una movilidad más sostenible, siempre que haya una alternativa de transporte al vehículo privado. Se han establecido tres áreas territoriales basadas en el acceso al transporte público: dentro de las rondas de Barcelona, fuera pero con buena accesibilidad, y en municipios donde los vecinos dependen del automóvil.

Las plazas de estacionamiento se limitarán en función de las comunicaciones en transporte público de cada zona. La actualización de la normativa también regula el estacionamiento en el espacio público. En el caso de calles de nuevos barrios, las reservas para estacionamiento en calzada se decidirán en función de la planificación de la movilidad y características del espacio público, como en una calle peatonal, donde no habrá plazas. Esta regulación entrará en vigor en los próximos días.

Para elaborar esta normativa, se han analizado regulaciones de estacionamiento en Europa, donde son más restrictivas, así como en el País Vasco o Madrid. Según el director del área de Urbanismo del AMB, Xavier Mariño, “en todos los casos se regulan los requerimientos en función de la realidad de las áreas territoriales y sus comunicaciones en transporte público”, enfatizando que “no es una estigmatización del auto privado”.

La regulación se fundamenta en que los tiempos han cambiado. La Generalitat y el Área Metropolitana de Barcelona argumentan que el actual Plan General Metropolitano tiene 50 años de vigencia, por lo que “ha quedado superado en muchos aspectos”.

En el caso de la vivienda de protección oficial (VPO), no se exigirá la construcción de estacionamiento en la primera corona (Barcelona y sus municipios colindantes). Esta medida facilitará la promoción de pisos públicos, evitando que la construcción de plazas de parking encarezca las promociones.

En los edificios de vivienda, cuando sean de protección, en Barcelona podrán no tener ni una plaza de estacionamiento, o un máximo de una plaza por piso. En la vivienda libre, dentro de las rondas, el mínimo será de una plaza cada cuatro pisos, y el máximo de una o dos plazas por cada piso, dependiendo de su superficie.

La normativa introduce un requerimiento obligatorio para alojamientos turísticos, donde se exigirá un mínimo de una plaza por cada cuatro alojamientos. Para edificios de uso comercial, las ratios dependerán de los metros cuadrados.

La consejera de Territorio, Sílvia Paneque, afirmó que la intención es “adaptarse a la realidad y a la diversidad territorial, a los nuevos requerimientos ambientales y también a la orientación del urbanismo actual”. Desde el AMB, su vicepresidente ejecutivo, Antonio Balmón, destacó que “la modificación no pretende prohibir el vehículo privado ni limitar el aparcamiento; plantea un cambio de paradigma y adapta su uso a las necesidades de cada municipio”.

La idea es desincentivar la movilidad en vehículo privado, mejorando las condiciones ambientales y sociales en espacios urbanos densos. La patronal de los promotores, APCE, celebra que, salvo en Barcelona, hay flexibilidad en la nueva normativa.

Los municipios que entran en la regulación son Barcelona, Badalona, Badia del Vallès, Castelldefels, Cerdanyola del Vallès, Cornellà de Llobregat, El Papiol, El Prat de Llobregat, Esplugues de Llobregat, Gavà, l’Hospitalet de Llobregat, Molins de Rei, Montcada i Reixac, Montgat, Pallejà, Ripollet, Sant Adrià del Besòs, Sant Boi de Llobregat, Sant Cugat del Vallès, Sant Climent de Llobregat, Sant Feliu de Llobregat, Sant Joan Despí, Sant Just Desvern, Sant Vicenç dels Horts, Santa Coloma de Cervelló, Santa Coloma de Gramenet, Tiana y Viladecans.

Fuente: Clara Blanchar – Ver nota original