Emprendedor convierte aviones de la Guerra de Malvinas en un hotel.

Oscar Scorza consiguió llenar sus habitaciones todos los fines de semana del año y cobrar más del doble que otros alojamientos de la zona

Emprendedor convierte aviones de la Guerra de Malvinas en un hotel.

Es emprendedor, compró aviones que llevaron soldados a las Islas Malvinas y los convirtió en un hotel

Oscar Scorza logró llenar sus habitaciones todos los fines de semana del año y cobra más del doble que otros alojamientos de la zona.

*12 de octubre de 2026*
*06:45*
*Por Germán Rimoldi*

El plan original de Oscar Scorza era donar el avión a un museo, pero terminó convirtiéndolo en un hotel. Estos aviones terminaron transformados en un hotel por una serie de casualidades que poco tenían que ver con el turismo. Detrás del proyecto está Oscar Scorza, un emprendedor decidido a posicionar a la ciudad de Oncativo en Córdoba como un destino digno de ser visitado.

Entre las muchas particularidades del lugar, una sobresale: uno de los aviones que hoy recibe a miles de turistas al año participó en el conflicto de Malvinas. Transportó soldados dentro del continente como parte de las operaciones cívico-militares del Escuadrón Fénix, organizado por la Fuerza Aérea con pilotos y aeronaves comerciales. “Los aviones pasaron de Aerolíneas a Sotherwinds y, con la quiebra de la empresa, se remataron. Durante el proceso de colaboración con el museo de Malvinas en Oncativo, doné el transporte de un helicóptero y otro avión más pequeño. Mi plan original para este avión era donarlo al museo, pero decidí hacerlo parte del hotel”, explica Scorza sobre cómo terminó convertido en hotel un avión que transportó soldados durante la guerra de Malvinas.

El empresario buscaba posicionar Oncativo como una referencia del turismo rural y atraer a los viajeros. La decisión le permitió sumar un alojamiento diferente y llamativo a su objetivo. “Es un lugar en el que no tenés playa, mar ni montaña, pero el turismo rural es de primer nivel, con la Ruta del Queso y la Ruta del Salame. También tenemos el Museo de Malvinas, una réplica del Giganotosaurus carolinii, descubierto por Rubén Darío Carolini, oriundo de Oncativo y la iglesia donde Bergoglio venía a dar misa cuando vivía en Córdoba”, relata.

El proyecto también refleja la misión personal de Oscar de honrar tanto a su ciudad como a su familia. El hotel está diseñado y dividido en dos partes, como un árbol genealógico. En una de sus ramas se encuentra Nono Luigi, que honra su ascendencia italiana. En la otra está Air Damasco, que homenajea su ascendencia siria.

“Compré un campo para construir una casa. Cinco años después me enteré de que el campo había sido de mi bisabuelo cuando vino de Italia. Encontré de casualidad una foto de mi bisabuelo en la propiedad y empecé a pensar que podía convertirse en un hotel con temáticas de la familia”, explica Oscar.

Muchos de los homenajes a su familia están ocultos, encriptados como un mensaje dentro de una botella. Cada detalle cuenta con un significado, como el avión que tiene la cola azul, que lleva pintada la fecha de nacimiento de su abuelo, y el de cola roja, que representa la fecha de nacimiento de su padre. Las habitaciones están nombradas en honor a su árbol genealógico, incluyendo a los nombres de las mujeres de la familia.

Más allá del tributo a la historia local y del homenaje a sus antepasados, se trata de un negocio hotelero que destaca en 2026. En primer lugar, sorprende por la osadía de transformar un avión en un hotel, lo que capta la atención de quienes buscan experiencias únicas. Oscar ha diseñado una propuesta que combina asombro y demanda, sin dejar de lado la narrativa familiar que acompaña al proyecto de manera sutil.

La experiencia comienza desde la entrada al avión, que se hace a través de una verdadera manga de aeropuerto obtenida en Aeroparque, y continúa con una sala VIP diseñada como en un aeropuerto. También hay un pequeño museo con las cajas negras de los aviones para que los visitantes puedan ver.

La propuesta hotelera rural para escapadas puede despertar el interés de los huéspedes por ser llamativa y poco convencional. Oscar ha resuelto de manera intuitiva integrar la propuesta hotelera con actividades en la naturaleza, un spa, y un espacio para realizar ejercicio. La combinación de estos elementos es esencial para el éxito del hotel.

Las habitaciones tienen un tamaño generoso, con camas de dos metros de ancho y un diseño que prioriza la privacidad y el confort. Cada habitación incluye un jacuzzi en el balcón, protegido con vidrio esmerilado.

Las habitaciones se cobran, en promedio, 180.000 pesos. Los fines de semana tienen ocupación completa durante todo el año y, en verano, la demanda se extiende también a los días de semana, alcanzando un 60% de ocupación. Mientras otros alojamientos de Oncativo cobran alrededor de 90.000 pesos por noche, las habitaciones de Air Damasco logran un precio promedio de 180.000 pesos.

La clave del buen desempeño comercial radica en su capacidad para diferenciarse. Oscar ha creado un producto visualmente atractivo que atrae más visitas online y convierte a esos interesados en reservas. Además, ha desarrollado una propuesta que permite disfrutar de actividades durante el día, sumando un spa y un entorno natural que potencian la experiencia de la escapada.

Para conocer más sobre esta fascinante historia, podés leer la nota original.