Cómo la inteligencia artificial ayuda a controlar expensas y detectar errores en edificios

Desde la carga automática de facturas hasta la detección de gastos inusuales, las nuevas herramientas empiezan a transformar la gestión de los consorcios. Qué aplicaciones ya funcionan en Argentina, cómo pueden impactar en las expensas y cuáles son sus límites.

Cómo la inteligencia artificial ayuda a controlar expensas y detectar errores en edificios

Expensas bajo la lupa: cómo se usa la inteligencia artificial para detectar errores y controlar gastos en los edificios

La inteligencia artificial comienza a transformar la administración de edificios. Detectar una factura duplicada antes de pagarla, identificar un consumo de agua fuera de lo habitual o consultar una deuda de expensas por WhatsApp a cualquier hora son algunas de las funcionalidades que están revolucionando la gestión de los consorcios. Sin embargo, surge una pregunta esencial para propietarios e inquilinos: ¿puede ayudar a pagar menos expensas?

En vísperas del Día del Administrador de Consorcios, que se celebra el 13 de octubre, distintas administraciones argentinas ya utilizan herramientas para automatizar tareas, revisar movimientos bancarios y detectar posibles errores en las liquidaciones. Sin embargo, todavía no hay evidencia de que estos avances se traduzcan en una reducción generalizada de las expensas.

En Estudio Integral BTS, una administración de consorcios de la Ciudad de Buenos Aires que trabaja con la plataforma ConsorcioAbierto, utilizan un asistente que interpreta mensajes y audios, informa saldos, envía liquidaciones y registra reclamos. También identifica urgencias relacionadas con agua, gas o ascensores y avisa al equipo.

“Ya conciliamos más de 17.000 movimientos bancarios que antes se revisaban renglón por renglón”, cuenta Carlos Salvucci, abogado y socio de la firma. “Eso no baja la expensa de forma automática, pero permite dar mejor servicio sin subir el honorario”, aclara a Clarín Propiedades.

¿Qué puede hacer hoy la IA en un edificio?

Las nuevas herramientas permiten detectar facturas duplicadas, comparar presupuestos de proveedores y advertir consumos inusuales antes de liquidar las expensas. Entre las aplicaciones que ya se utilizan están la lectura automática de facturas, la extracción de datos, la carga de información en las liquidaciones y las conciliaciones bancarias. Estas tareas, que antes demandaban horas de trabajo manual, ahora pueden resolverse mediante sistemas automatizados que incorporan inteligencia artificial.

“La inteligencia artificial ya está transformando la manera de administrar edificios. Su mayor impacto está en que permite eliminar pasos que dejan de ser necesarios y reducir drásticamente el tiempo que demandan otros”, explica Albano Laiuppa, director de ConsorcioAbierto.

Un ejemplo claro es que una administración que dedicaba 24 horas mensuales a realizar conciliaciones bancarias puede reducir ese trabajo a cuatro horas, lo que representa una disminución del 83% en el tiempo dedicado a esa tarea, aunque no implica un ahorro equivalente en las expensas.

Juan José De Carlo, contador público y administrador de CDDC Contadores, señala que los cambios se concentran principalmente en las tareas administrativas, desde la elaboración de avisos y respuestas automáticas hasta la carga de facturas.

Mariano Perrino, presidente de Eduardo Casado Sastre y Asociados S.A., advierte que la tecnología aún está lejos de permitir una administración completamente autónoma. “La tecnología necesita una administración que conozca el inmueble, controle los datos y convierta la información en acciones resolutivas”, sostiene.

¿Puede ayudar a bajar las expensas?

Es la pregunta central para propietarios e inquilinos. Sin embargo, especialistas consultados por Clarín coinciden en que todavía no existe un porcentaje general de ahorro atribuible a estas herramientas. “No veo por ahora un ahorro concreto en las expensas”, advierte De Carlo, quien explica que los principales gastos de los consorcios siguen concentrados en salarios, limpieza, seguridad, cargas sociales, servicios públicos y reparaciones, costos que la automatización no modifica necesariamente.

Según datos de ConsorcioAbierto, entre enero y agosto de 2026, los gastos de mantenimiento y obras representaron el 42% de las expensas de los edificios de la Ciudad de Buenos Aires gestionados a través de su plataforma. El porcentaje corresponde a esa muestra y no necesariamente refleja el promedio de toda la ciudad.

Una mejor planificación podría evitar reparaciones de urgencia y gastos adicionales. “La inteligencia artificial puede ayudar a gestionar mejor los recursos de un consorcio y, sobre todo, a ganar previsibilidad”, explica Laiuppa. En la administración de Salvucci, por ejemplo, utilizan herramientas que comparan las facturas de luz, agua y gas con los promedios históricos. Si aparece un importe inusual o una posible duplicación, el sistema genera una alerta antes de que el gasto llegue a la liquidación.

Además, emplean inteligencia artificial para comparar presupuestos de proveedores, considerando precios, plazos de ejecución y garantías. Perrino coincide en que estas herramientas pueden mejorar el control, aunque cualquier ahorro dependerá de las características de cada edificio. “Quien promete un porcentaje fijo de ahorro está vendiendo humo”, advierte Salvucci.

Qué problemas puede anticipar y cuáles son sus límites

Otro campo con potencial es el mantenimiento preventivo. A partir del análisis de reclamos y gastos históricos, la inteligencia artificial podría identificar problemas recurrentes antes de que deriven en reparaciones costosas. Si en un edificio se repiten reclamos por filtraciones y aumentan los gastos de mantenimiento, un sistema capaz de relacionar esos antecedentes podría advertir que existe un problema que requiere una intervención más profunda.

Sin embargo, Perrino señala que los sistemas inteligentes capaces de detectar fallas en bombas o ascensores todavía tienen costos elevados, lo que limita su incorporación. “La mejor combinación sigue siendo información oportuna, recorridas del edificio y mantenimiento profesional”, sostiene.

De Carlo menciona pruebas para detectar anticipadamente el vaciado de tanques de agua, mientras que Salvucci considera que el mantenimiento predictivo mediante sensores todavía está lejos de generalizarse en los edificios argentinos.

Cómo la IA puede mejorar la confianza entre vecinos y administradores

La tecnología también comienza a modificar la relación entre propietarios y administradores. Algunos vecinos ya utilizan herramientas de IA para analizar sus liquidaciones y consultar si determinados gastos corresponden a expensas ordinarias o extraordinarias.

“Algunos propietarios pasan a la IA las expensas para su análisis, o preguntan dudas con respecto a la imputación de gastos ordinarios o extraordinarios. A veces la IA responde bien y a veces no”, explica De Carlo.

La posibilidad de acceder rápidamente a información sobre gastos, contrataciones y reclamos podría contribuir a reducir la desconfianza. “Cuando un vecino puede seguir el recorrido de una decisión y entender cómo se utilizan los recursos de su edificio, existen mejores condiciones para construir confianza”, sostiene Laiuppa.

Perrino agrega que la IA puede facilitar explicaciones sobre qué paga cada vecino, por qué aumentó un gasto y cómo avanza un reclamo. Sin embargo, De Carlo advierte que la transparencia no depende únicamente de la tecnología: “Cuando vos, como administrador, te abrís al control y permitís la participación de la gente en la búsqueda o comparación de presupuestos, se termina esa desconfianza”, asegura.

El uso de estas herramientas también plantea desafíos relacionados con la protección de datos personales y financieros, ya que pueden acceder a información sobre deudas, pagos y reclamos. Por eso, resulta fundamental establecer quién puede consultar esos datos y cómo se protege la información.

Los especialistas coinciden en que la tecnología necesita supervisión humana. “Como administrador, no puedo desentenderme diciendo ‘es un error del sistema'”, sostiene Perrino. Para Salvucci, la inteligencia artificial puede asumir tareas repetitivas, pero no reemplazar la gestión cotidiana de un edificio. “Reemplaza tareas, no la función”, sintetiza.

Por ahora, la inteligencia artificial no garantiza expensas más bajas. Su impacto más concreto está en detectar posibles errores, agilizar tareas y mejorar el control de los gastos. El desafío será comprobar si esa mayor eficiencia también se traduce en un ahorro real para propietarios e inquilinos.

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Este artículo está basado en el análisis de las herramientas de inteligencia artificial en la administración de edificios y su potencial impacto en las expensas. Si deseas saber más sobre el mercado inmobiliario argentino, no dudes en consultar [RE/MAX Fly](https://www.remax-fly.com.ar).