Trabajo en auge: Gana 10.500 euros por cada venta en un sector en crecimiento

El 73% de los compradores que acuden a un personal shopper inmobiliario habían intentado previamente encontrar vivienda por cuenta propia y no lo lograron

Trabajo en auge: Gana 10.500 euros por cada venta en un sector en crecimiento

El trabajo que tiene cada vez más adeptos en el mundo y deja en promedio 10.500 euros por cada venta

El 73% de los compradores que acuden a un personal shopper inmobiliario habían intentado previamente encontrar vivienda por cuenta propia y no lo lograron.

28 de junio de 2026

12:39

En las grandes ciudades, esta figura se ha expandido debido a la complejidad del mercado inmobiliario, marcado por una escasez histórica de oferta.

“Soy sus ojos y sus pies”, resume Agnes Csomos, quien se dedica a buscar un departamento en Madrid para un matrimonio que se muda a la capital por motivos laborales. Ella es su personal shopper inmobiliario (PSI) y hoy visita un inmueble en Salamanca, una de las zonas donde el precio del metro cuadrado supera fácilmente los €10.000. Sus clientes tienen un presupuesto límite de €1.300.000.

En una calurosa tarde de mayo, Csomos llega puntual a la cita en una de las calles más cotizadas de Madrid. Se presenta sin elementos identificativos propios de las redes inmobiliarias. Antes de subir al edificio, explica que encontró el piso gracias a que la agencia del vendedor le avisó antes de que se hiciera el anuncio oficial. Este aviso es crucial, ya que garantiza que no habrá conflicto de intereses: “Estoy del lado del comprador y me da igual si acaba comprando una u otra casa”.

Muchos profesionales de agencias inmobiliarias comparten inmuebles antes de publicarlos oficialmente, lo que permite acceder a opciones que aún no están en el mercado. “Saben que mis clientes no son turistas inmobiliarios”, aclara Csomos. El primer paso de un PSI es verificar la solvencia económica del cliente. Giovanni Giacomini, otro PSI y arquitecto, señala que es fundamental que el cliente tenga la hipoteca preaprobada.

En EE. UU., esta figura está muy asentada. Prácticamente nadie compra una propiedad sin un PSI, que ofrece servicios que incluyen selección, visitas, informe técnico y validación legal. Su trabajo culmina en el notario, cuando el cliente recibe las llaves de su nueva vivienda. El ticket medio por encargo supera los €10.500, según Property Buyers by Somrie, aunque cada agente establece su propia tarifa.

En España, aunque el nicho aún es minoritario, está en plena expansión, sobre todo en las grandes ciudades, donde la oferta es escasa y la competencia elevada. “El 73% de los compradores que acuden a un personal shopper inmobiliario habían intentado previamente encontrar vivienda por su cuenta, sin éxito”, informa Property Buyers by Somrie, que cuenta con 45 profesionales, entre ellos Agnes Csomos.

Se estima que el PSI alcanzará el 30% del mercado en 2035. “Cada vez más compradores buscan asesoramiento independiente y valoran el ahorro de tiempo y dinero”, indica Iñaki Unsain, director general de ACV Gestión Inmobiliaria.

La diferencia entre un PSI y una agencia inmobiliaria es clara. Mientras el PSI representa exclusivamente al comprador y defiende sus intereses, una agencia tradicional trabaja para el vendedor. “El PSI analiza todo el mercado”, explica Unsain.

Este servicio es ideal para quienes no conocen bien el mercado, no tienen tiempo suficiente para buscar o desean invertir desde el exterior. Además, evita frustraciones. “Si sale un piso que quieres ver y estás trabajando, cuando te das cuenta ya está vendido”, recuerda Csomos.

Csomos accede al piso y evalúa su estado. “Este es uno de mis secretos para saber si de verdad se ha hecho alguna reforma”, dice, mientras revisa la instalación eléctrica. El salón, amplio y luminoso, tiene características que cumplen con las expectativas de sus clientes.

Los profesionales visitan solo tres o cuatro viviendas por cliente. Giacomini aclara que su labor incluye realizar una valoración de precios. “El cliente debe saber si está pagando de más”.

A medida que avanza en su evaluación, Csomos registra todo lo que ve, escucha y huele, enviando informes completos a sus clientes. “No importa lo que me guste a mí, lo importante es lo que necesita el comprador”.

La pareja finalmente decide quedarse con el piso del barrio de Salamanca, tras negociar un precio por debajo de su presupuesto de €1.300.000. Según Unsain, el cliente típico tiene un poder adquisitivo medio-alto y puede ser tanto nacional como extranjero. Sin embargo, Csomos aclara que no es un servicio exclusivo para personas adineradas, ya que han comprado propiedades por tan solo €200.000.

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