Transforman antigua prisión Patrimonio de la Humanidad en lujoso hotel de US$1000 por noche

Forma parte de las llamadas Cinco Grandes Prisiones de la era Meiji

Transforman antigua prisión Patrimonio de la Humanidad en lujoso hotel de US$1000 por noche

Transformación de una antigua prisión en un hotel de lujo

La prisión de Nara, en Japón, cerró sus puertas en 2017 tras 109 años de funcionamiento. Inaugurada en 1908, fue una de las más antiguas del país, construida durante la era Meiji como parte de la modernización del sistema penitenciario japonés y diseñada para jóvenes delincuentes. Esta prisión forma parte de las llamadas Cinco Grandes Prisiones de la era Meiji, y es la única que aún se conserva del grupo. Declarada Patrimonio de la Humanidad, se ha convertido en una atracción turística.

En 2022, la propiedad fue adquirida por Hoshino Resorts, que inauguró el Hoshinoya Nara Prison, un hotel de 48 habitaciones en este emblemático edificio arquitectónico japonés. La transformación de la prisión se realizó tras siete años de restauración y renovación, llevada a cabo por el estudio Azuma Architect & Associates.

De prisión a hotel de lujo

En una parcela de 100.000 m², los muros de ladrillo rojo y los bloques de celdas dispuestos radialmente albergan ahora los alojamientos de lujo del resort. El antiguo edificio ha sido adaptado para incluir suites, salones, patios y un museo, manteniendo su carácter histórico.

Su diseño sigue el Sistema Haviland, en el que los bloques de celdas se distribuyen radialmente desde un puesto de guardia central, creando una organización geométrica que actualmente guía la experiencia de los visitantes. La visita comienza en la entrada original de la prisión, conduciendo a la antigua caseta de guardia y luego a los sectores de celdas, donde la función original del edificio sigue siendo evidente.

Las antiguas celdas se han integrado para crear suites, incluida la Deluxe de 11 celdas, el alojamiento más grande del hotel. Este proyecto destaca por mantener visibles las capas constructivas, permitiendo que la mampostería artesanal y los elementos estructurales contemporáneos coexistan sin borrar la historia del edificio.

Gastronomía y conservación histórica

La prisión Hoshinoya de Nara también cuenta con un restaurante que ofrece desayunos y cenas de gastronomía franco-japonesa. El salón principal ocupa un amplio atrio donde las vigas originales y arcos históricos definen el ritmo de los espacios interiores. La arquitecta Rie Azuma lideró el proyecto, integrando mobiliario de inspiración europea como referencia a la influencia occidental durante la era Meiji.

Para preservar la historia del edificio, el proyecto incluye el Museo de la Prisión de Nara, gestionado por Hoshino Resorts, que se conecta al hotel mediante una pasarela exclusiva para huéspedes. Los trabajos de conservación se llevaron a cabo en colaboración con Yasui Architects & Engineers, integrando refuerzos estructurales contra terremotos y preservando los elementos históricos.

Las tarifas diarias del hotel comienzan en 147.000 yenes japoneses, aproximadamente US$906, y se encuentra a 10 minutos en auto de la estación JR Nara.

La prisión Hoshinoya de Nara es un ejemplo excepcional de reutilización adaptativa, donde la conservación de grandes edificios históricos se combina con nuevos usos que los mantienen vivos y relevantes en la actualidad.

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