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Cada tipo de vivienda responde a necesidades y presupuestos diferentes. Antes de comprar, conviene comparar costos de mantenimiento además del valor de venta.
Elegir entre un PH (Propiedad Horizontal) y un departamento es una de las decisiones más importantes para quienes buscan comprar una vivienda. Aunque ambas opciones pueden tener una superficie similar, pueden presentar diferencias en precio, expensas, privacidad, mantenimiento y posibilidades de reventa que pueden inclinar la balanza según las necesidades de cada comprador.
En un contexto de mayor movimiento del mercado inmobiliario y con más familias evaluando volver a comprar una propiedad, conocer las ventajas y desventajas de cada alternativa resulta clave para evitar errores y tomar una decisión informada.
La elección dependerá del presupuesto, el estilo de vida, los gastos mensuales, el uso que se le dará al inmueble y los proyectos a futuro. No existe una opción mejor que otra: tanto el PH como el departamento ofrecen beneficios y desafíos que conviene analizar antes de concretar la compra.
Aunque tanto el PH como el departamento se rigen por el sistema de propiedad horizontal, presentan diferencias importantes que influyen en el valor de la vivienda, los gastos mensuales y la forma de vivir.
Antes de comprar, conviene comparar costos de mantenimiento además del valor de venta. Un departamento forma parte de un edificio con espacios comunes, como el hall de ingreso, ascensores, escaleras, terrazas, jardines, pileta o gimnasio, según el caso. El mantenimiento de esas áreas está a cargo del consorcio y se financia mediante el pago de expensas, que pueden representar un costo mensual significativo.
En cambio, un PH suele tener acceso independiente o compartido con pocas unidades y, por lo general, cuenta con escasos espacios comunes. Además, rara vez dispone de amenities o servicios como ascensor, lo que hace que las expensas sean muy bajas o, en algunos casos, inexistentes.
Más allá de estas características, los especialistas coinciden en que la elección depende, en gran medida, del perfil del comprador. “Claramente el estilo de vida pesa mucho al momento de elegir entre un PH y un departamento. Quienes optan por un PH suelen valorar que no se pagan expensas o que son muy bajas, además de contar con más espacios al aire libre, como patios o terrazas propias, y una mayor independencia”, afirmó Celia Molina, de Century 21 Molina.
Por el contrario, quienes priorizan la seguridad, los servicios y las comodidades de un edificio suelen inclinarse por un departamento, aun cuando implique afrontar mayores gastos mensuales.
MENORES EXPENSAS: Uno de los principales atractivos de un PH es que suele tener expensas muy bajas o incluso no tenerlas cuando no existen espacios comunes que mantener. Esto representa un ahorro importante a largo plazo, especialmente en un contexto donde las expensas aumentaron con fuerza durante los últimos años por la suba de salarios, servicios y costos de mantenimiento.
MAYOR PRIVACIDAD: Los PH suelen tener pocos vecinos, lo que reduce el tránsito permanente de personas y ofrece una sensación de mayor tranquilidad. También es habitual encontrar patios, terrazas propias o pequeños jardines, espacios muy valorados por quienes trabajan desde su casa o buscan disfrutar del aire libre sin salir del hogar.
MÁS POSIBILIDADES DE HACER REFORMAS: Otra ventaja es que muchos PH permiten modificar ambientes, ampliar espacios o renovar la propiedad con mayor libertad que en un edificio tradicional, siempre respetando la normativa vigente y la estructura del inmueble. Los PH suelen destacarse por sus patios, terrazas y mayor privacidad. Para quienes compran pensando en revalorizar la propiedad, esta flexibilidad puede representar una oportunidad interesante.
No todo son beneficios. Los PH también presentan algunos aspectos que conviene analizar antes de decidir. Entre ellos aparecen:
– La seguridad depende exclusivamente de cada propietario, ya que generalmente no cuentan con encargado ni vigilancia.
– Muchas unidades son antiguas y pueden requerir inversiones importantes en cañerías, instalaciones eléctricas o techos.
– Algunos PH tienen accesos por pasillos compartidos que pueden generar conflictos entre vecinos por el mantenimiento o el uso de los espacios comunes.
En edificios antiguos es frecuente que la documentación sobre ampliaciones o reformas no esté completamente actualizada, por lo que resulta fundamental revisar los planos antes de comprar.
MÁS SERVICIOS Y COMODIDADES: Los edificios modernos suelen incorporar amenities que mejoran la calidad de vida, como pileta, SUM, gimnasio, laundry, espacios de coworking o seguridad las 24 horas. Para muchas familias, estas prestaciones compensan el costo adicional de las expensas.
MAYOR SEGURIDAD: La presencia de encargados, cámaras de vigilancia, controles de acceso y porteros eléctricos brinda un nivel de seguridad que muchas personas priorizan, especialmente quienes viven solos o pasan gran parte del día fuera de su casa.
MANTENIMIENTO ORGANIZADO: Las reparaciones de los espacios comunes son administradas por el consorcio, lo que evita que cada propietario deba resolver individualmente problemas relacionados con el edificio.
El principal punto en contra suele ser el costo mensual. Las expensas representan un gasto fijo que puede aumentar por reparaciones extraordinarias, obras importantes o mayores costos de funcionamiento del edificio. A esto se suma una menor privacidad debido a la cercanía con otros vecinos y la existencia de reglas de convivencia que pueden limitar determinadas actividades, como realizar reformas, tener determinadas mascotas o utilizar espacios comunes fuera de ciertos horarios.
No existe una alternativa superior para todos los casos. La mejor elección dependerá de las necesidades de cada persona.
UN PH PUEDE SER LA MEJOR OPCIÓN PARA QUIENES:
– Buscan reducir gastos mensuales.
– Valoran tener patio, terraza o espacios al aire libre.
– Quieren realizar reformas o ampliaciones.
– Priorizan la privacidad y una menor cantidad de vecinos.
UN DEPARTAMENTO PUEDE RESULTAR MÁS CONVENIENTE PARA QUIENES:
– Buscan mayor seguridad.
– Prefieren contar con amenities.
– No quieren ocuparse del mantenimiento de los espacios comunes.
– Valoran vivir en edificios con administración profesional.
Más allá del tipo de propiedad, los especialistas recomiendan realizar una revisión completa antes de avanzar con la operación. Entre los aspectos más importantes se encuentran:
– Verificar el estado de las instalaciones eléctricas, sanitarias y de gas.
– Revisar la documentación y los planos.
– Confirmar si existen deudas de expensas o impuestos.
– Analizar el estado general del edificio o de la construcción.
– Consultar si hay obras extraordinarias previstas que puedan generar gastos adicionales.
– Evaluar la orientación, la ventilación y la iluminación natural de la vivienda.
Si bien suele creerse que los PH son más baratos que los departamentos, no existe una regla que se cumpla en todos los casos. El valor de una propiedad depende, principalmente, de la ubicación, el estado de conservación, la superficie, la calidad de la construcción y los servicios que ofrece. En otras palabras, dos inmuebles con características similares pueden tener precios muy distintos según el barrio en el que se encuentren y las prestaciones que incluyan.
Aun así, existen casos en los que un PH puede alcanzar valores similares o incluso superiores a los de un departamento. “Muchas veces el valor de un PH no es uniforme. Algunos conservan molduras, puertas antiguas y terminaciones de calidad que les aportan un diferencial muy importante. Especialmente en los PH antiguos, existe un componente arquitectónico que el comprador está dispuesto a pagar”, explicó Diego Migliorisi, socio gerente de Migliorisi Propiedades.
Por eso, los especialistas recomiendan no comparar únicamente el precio de publicación al momento de elegir una propiedad. También es importante analizar las expensas, el estado general del inmueble, los gastos de mantenimiento y el potencial de valorización a futuro.
Un PH reciclado con patio o terraza, por ejemplo, puede cotizar por encima de un departamento en la misma zona, mientras que una unidad en un edificio nuevo con seguridad y amenities también puede justificar un valor más elevado. La clave está en evaluar cada propiedad de manera integral y no basar la decisión únicamente en el precio de venta.
Fuente: Silvana Saldisuri – Ver nota original
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