Crecimiento desmedido: Por qué en CABA se construyen más departamentos que habitantes disponibles

El 13,8% de las viviendas de la Ciudad están deshabitadas, más del doble del nivel considerado técnicamente saludable

Crecimiento desmedido: Por qué en CABA se construyen más departamentos que habitantes disponibles

Las razones por las que en CABA se construyen más departamentos que la cantidad de gente que hay para habitarlos

EL 13,8% DE LAS VIVIENDAS DE LA CIUDAD ESTÁN DESHABITADAS, MÁS DEL DOBLE DEL NIVEL CONSIDERADO TÉCNICAMENTE SALUDABLE

* 24 de abril de 2026
* 07:21

Mientras la oferta habitacional aumentó un 15% del 2010 al 2022, la cantidad de habitantes apenas subió un 6,7% en el mismo período, según un informe de Terres. En la ciudad de Buenos Aires se construyen más viviendas que nunca, pero la población no crece. El dato sintetiza una contradicción cada vez más evidente. Aunque en la Ciudad las construcciones no se frenaron, demográficamente hay un estancamiento. El informe resume la paradoja en una frase: el problema no es la escasez, sino la desalineación.

El 13,8% de las viviendas de la Ciudad están deshabitadas, más del doble del nivel considerado técnicamente saludable (entre 5% y 6%). Esta brecha se refleja en un indicador contundente.

¿POR QUÉ HAY MÁS CASAS PERO NO MÁS GENTE?

El fenómeno, que implica el aumento de la construcción, se da por una combinación de cuatro factores estructurales que vienen consolidándose desde hace décadas.

1. DEMOLICIÓN Y RECONSTRUCCIÓN

Muchas de las construcciones nuevas no suman habitantes, sino que se da un reemplazo estilístico sin aumento de densidad poblacional. Se demuelen edificios antiguos para dar lugar a unidades más modernas, muchas veces compuestas por monoambientes o departamentos orientados a la inversión.

Según datos relevados por Daniel Bryn, analista del mercado inmobiliario de Zipcode, el 48% de las parcelas de la CABA tiene más de 80 años. Este fenómeno explica la compra, demolición y reconstrucción que se está viviendo.

2. HOGARES CADA VEZ MÁS CHICOS

El tamaño promedio del hogar porteño cayó de 4,5 personas a mediados del siglo XX a 2,6 en la actualidad. Esto implica que se necesitan más viviendas para alojar a la misma cantidad de población. La demanda de tipologías diferentes genera más unidades pero hogares más chicos.

3. MÁS INGRESOS MÁS METROS CUADRADOS

En los sectores de mayores ingresos, la demanda de metros cuadrados por habitante es cada vez mayor. Esto impulsa la construcción, pero no necesariamente el crecimiento poblacional. “Parte del nuevo stock responde a hogares con mayor poder adquisitivo que consumen más superficie por persona”, explica Joaquín Tomé, director del Centro de Estudios Económicos Urbanos (CEEU) de UNSAM.

4. LOS INMUEBLES COMO ACTIVOS FINANCIEROS

El mercado inmobiliario también cumple una función financiera: la construcción y las compras no siempre son para vivir, sino que se utilizan como resguardo de valor o inversión. Esto explica, en parte, el aumento de unidades vacías.

EL MAPA DE LA DESIGUALDAD

Aunque la Ciudad se mantiene estable en la cantidad de habitantes, el comportamiento no es homogéneo entre barrios. Algunas zonas registran un crecimiento sostenido. En contraste, otros barrios perdieron habitantes incluso al haber sumado viviendas.

La dinámica también se relaciona con la calidad urbana. Barrios como Palermo, Belgrano y Recoleta presentan mayores niveles de densificación, mientras que zonas como Villa Lugano, Mataderos o Liniers muestran menor desarrollo relativo.

LA CIUDAD QUE SE DEBERÍA ESTAR CONSTRUYENDO

Los datos demográficos sirven para identificar el tipo de inmueble que necesita la población:

* El 35,7% de los hogares porteños es unipersonal
* El 40% no tiene hijos
* El 23% de la población tiene más de 60 años

A pesar de este escenario y de las dificultades que conlleva, los especialistas coinciden en que la capacidad poblacional real de la Ciudad se encuentra entre cuatro y cinco millones de habitantes.

Para avanzar en esa dirección, identifican tres condiciones clave:

* Acceso al crédito y el rol del Estado: fomentar el acceso a la vivienda para la clase media y para los sectores que hoy quedan fuera del mercado.
* Desarrollo territorial equilibrado: la Ciudad tiene infraestructura “subutilizada” que le permitiría alojar más población.
* Nuevas tipologías de viviendas: salir del modelo de “monoambiente para inversión” y construir lo que las familias reales demandan.

MICROCENTRO: LA EXCEPCIÓN A LA NORMA
A pesar de contar con excelente conectividad e infraestructura consolidada, el microcentro no logra atraer población residente. La falta de políticas públicas específicas profundiza las desigualdades.

En resumen, el crecimiento de la oferta inmobiliaria no garantiza crecimiento de la población. “El verdadero punto es entender qué combinación de transformación, reglas de juego y condiciones de acceso podría cambiar eso”, concluyen desde Terres.

Fuente: LA NACION – Ver nota original

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