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LA ENTIDAD NACIONAL QUE LIDERA EL MERCADO HIPOTECARIO MODIFICÓ EL INTERÉS DE SUS LÍNEAS UVA
11 de agosto de 2026
12:20
La tasa del Banco Nación, correspondiente a la adquisición de vivienda única y de ocupación permanente, subió del 6% al 6,7% en su línea hipotecaria UVA. Este movimiento es significativo, dado que el Banco Nación lidera el mercado desde el relanzamiento del crédito para la vivienda. Esta tasa se aplica a quienes perciben sus haberes en el banco y busca la adquisición de hasta 210.000 UVAs.
El cambio modifica nuevamente el mapa de los créditos más competitivos. Banco Nación, BBVA y Banco Ciudad ahora se encuentran en un grupo de entidades con cuotas iniciales que rondan entre $97.000 y $111.000 por cada US$10.000 prestados. Sin embargo, el monto final varía según la tasa, el plazo elegido y las condiciones específicas de cada línea.
Este movimiento se produce tras un período en el que 12 bancos habían reducido sus tasas hipotecarias en un intento por recuperar una demanda que había disminuido a finales de 2025, cuando el encarecimiento del financiamiento limitó el acceso a muchos solicitantes. A pesar de este ajuste, el Banco Nación sigue siendo la entidad con la tasa más baja en todo el territorio nacional.
Detrás de la decisión del Nación hay un dato que puede ayudar a entender el cambio. En julio, la entidad realizó su segunda emisión de títulos de deuda ajustados por UVA a una tasa de UVA + 6,5%. Esta operación forma parte de una emisión total equivalente a US$270 millones, destinada a obtener fondos para continuar financiando al sector privado.
Es importante notar que, en comparación con la primera colocación realizada dos meses antes, el costo de ese fondeo se incrementó en 1,25 puntos porcentuales. “La emisión de deuda del BNA de hace unas semanas, con tasa por arriba del 6%, seguro haya sido el puntapié de esto. Yo imagino que va por ahí, porque emitieron deuda a una tasa más alta que 6%, entonces no pueden prestar a menos, salvo que ellos pongan la diferencia”, explicó a LA NACION Federico González Rouco, economista especializado en vivienda.
La lógica detrás del movimiento es sencilla: para que el sistema hipotecario pueda crecer de manera sostenida, los bancos necesitan obtener recursos de largo plazo a un costo que les permita luego prestarlos. Si el costo de ese dinero aumenta, mantener las tasas hipotecarias por debajo de ese nivel obliga a la entidad a absorber la diferencia. Este es uno de los grandes desafíos que enfrenta hoy el mercado.
Mientras el Nación ajustó la tasa, el Banco Ciudad modificó otras variables de su línea hipotecaria. Con estos cambios, se espera ampliar el universo de posibles tomadores. La entidad extendió el plazo máximo de financiación de 20 a 25 años y aumentó el monto máximo del préstamo hasta $150 millones, frente a los $100 millones que ofrecía anteriormente.
La extensión del plazo es relevante porque permite que el capital obtenido pueda distribuirse en más cuotas y, por lo tanto, reducir el pago inicial mensual necesario para acceder al préstamo.
Los cambios llegan en un momento en el que el mercado hipotecario comenzó a mostrar algunas señales de recuperación. En julio, se desembolsaron alrededor de US$202 millones en créditos UVA, el volumen mensual más alto desde diciembre pasado. Sin embargo, la cifra sigue siendo un 28% inferior al promedio mensual registrado durante 2025.
González Rouco aclara que hay que separar dos problemas que suelen aparecer mezclados. El primero se relaciona con la oferta. El sistema financiero argentino aún posee poco fondeo de largo plazo para sostener un mercado hipotecario de gran escala. Los bancos necesitan captar recursos que puedan prestar durante 20 o 30 años, y en ausencia de un mercado profundo de inversores de largo plazo, esa disponibilidad sigue siendo limitada.
La propia estrategia del Nación refleja esta búsqueda. En mayo, volvieron al mercado de capitales con una emisión de deuda y destinaron específicamente una de las clases UVA al financiamiento hipotecario. Dos meses después, volvieron a emitir, esta vez a una tasa más alta.
El segundo problema está relacionado con la demanda. No basta con que los bancos ofrezcan créditos; también debe existir un número suficiente de hogares cuyos ingresos les permitan cumplir con la relación cuota-ingreso y acceder al monto necesario para comprar una propiedad. En este punto, la tasa es clave. Cada punto adicional encarece la cuota inicial y reduce el monto al que una familia puede acceder con el mismo nivel de ingresos.
Por Candela Contreras