Materiales de Construcción Eficientes para Reducir tu Factura de Luz en Verano

Con calores extremos, evitar pagar facturas de luz elevadas durante el verano es una de las grandes preocupaciones de los argentinos

Materiales de Construcción Eficientes para Reducir tu Factura de Luz en Verano

MATERIALES DE CONSTRUCCIÓN QUE TE HARÁN AHORRAR EN LA FACTURA DE LUZ EN VERANO

Con calores extremos, evitar pagar facturas de luz elevadas durante el verano es una de las grandes preocupaciones de los argentinos.

Las altas temperaturas del verano aumentan el uso de aires acondicionados, ventiladores y otros electrodomésticos de enfriamiento. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), se está atravesando una semana de calor intenso, que alcanzó su pico este lunes; a partir del miércoles, se espera una baja en la temperatura: seguirá el calor, pero será menos agobiante.

El resultado es conocido: picos de consumo y facturas de luz más elevadas. La buena noticia es que hoy existen soluciones de construcción que permiten mantener la casa fresca sin vivir con el aire prendido las 24 horas. La clave está en aislar el calor antes de que ingrese.

Con veranos cada vez más largos e intensos, la eficiencia energética dejó de ser un valor deseable para convertirse en una necesidad concreta. Pensar los materiales desde el diseño puede marcar la diferencia entre una vivienda que se recalienta y otra que se mantiene confortable con menor gasto energético.

Existen distintos materiales y tecnologías con una alta resistencia para aislar una vivienda de manera de impedir el paso del calor de un espacio a otro.

EN LAS ABERTURAS: POR DONDE INGRESA EL CALOR

Las ventanas son el punto más sensible del vínculo entre interior y exterior. Cuando no son eficientes, se transforman en verdaderas puertas de entrada del calor.

“Está comprobado que aproximadamente el 35% de las pérdidas y ganancias de calor o frío se originan a través de las aberturas cuando estas no son eficientes, generando un consumo excesivo de energía en la climatización”, explica la arquitecta Adriana López, de Muchtek.

En ese sentido, las ventanas de doble vidrio hermético (DVH) son una de las salidas a este problema. Si además son de PVC, el beneficio es mayor: este material tiene baja conductividad térmica y sistemas de cierre que reducen filtraciones de aire caliente.

“Con este aislamiento térmico el hogar se mantiene más cálido en invierno y más fresco en verano, con un ahorro energético muy significativo”, señala Ezequiel Pascual, director de Ingeniería de REHAU Window Solutions para América.

Las ventanas de PVC permiten mantener una temperatura interior más estable y reducir significativamente el consumo de calefacción o refrigeración, lo que impacta positivamente tanto en el ahorro como en la sustentabilidad del hogar.

El combo se completa con soluciones simples y económicas: cortinas térmicas, burletes y cintas adhesivas para sellar filtraciones.

Colocar burletes y cintas adhesivas en las ventanas es una de las formas para evitar que ingrese el calor en los hogares.

MATERIALES AISLANTES

La tendencia en construcción es clara: aislar todas las caras de la vivienda. Paredes, techos y losas. Hoy existen múltiples materiales con alta resistencia térmica que impiden el paso del calor de un ambiente a otro.

Entre los más utilizados se destacan la espuma de poliuretano (en aerosol), el poliestireno expandido (conocido como telgopor) incorporado en ladrillos o losas, la lana de vidrio en rollos y las membranas aluminizadas con burbujas o espuma.

La recomendación de los especialistas es pensar la aislación desde el inicio de la obra. Resolverlo después es posible, pero más costoso y menos eficiente.

PINTURA: LA ELECCIÓN DEL COLOR TAMBIÉN ENFRÍA

En materia de aislación térmica, el color importa. Los tonos claros reflejan la radiación solar; los oscuros, la absorben. En Grecia, por ejemplo, sus habitantes recurren a un truco tradicional que permite mantener las casas frescas sin recurrir al aire acondicionado. Se trata de la cal, un compuesto mineral que es aliado perfecto para disminuir el calor.

La cal es un material ecológico, económico y fácil de aplicar: con un pincel y un balde de cal disuelta en agua, se pueden pintar las paredes exteriores sin mayor esfuerzo. Además, permite regular la humedad interior, creando un ambiente más saludable.

En Argentina, se ha desarrollado una técnica de vanguardia llamada “cool roof” o techos fríos, que puede generar un ahorro significativo en refrigeración, especialmente en zonas cálidas.

PANELES SOLARES: ENERGÍA PROPIA EN PLENO VERANO

Reducir el consumo también implica producir energía. La incorporación de paneles solares permite aprovechar una fuente renovable, disminuir la dependencia de la red eléctrica y generar ahorros a largo plazo.

En Argentina, los cortes de luz en picos de consumo del verano son un plus a tener en cuenta. Contar con generación propia puede marcar la diferencia entre seguir con vida normal o quedar a oscuras en temperaturas extremas.

En definitiva, ahorrar energía en verano no depende solo del aire acondicionado. Empieza mucho antes: en los materiales, los colores, las aberturas y las decisiones en la construcción.

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Fuente: LA NACION

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