Castillo histórico en Córdoba se vende por US$3,1 millones: albergó a presidentes y fue sede de la SIDE

Está en La Cumbre, a 1211 metros sobre el nivel del mar. Tiene casi 10 hectáreas, unos 2250 m² construidos y 16 habitaciones. En Cerro de las Rosas, uno de los tradicionales “castillitos” del barrio busca nuevo dueño por US$700.000.

Castillo histórico en Córdoba se vende por US$3,1 millones: albergó a presidentes y fue sede de la SIDE

Venden por US$3,1 millones un histórico castillo en Córdoba: alojó presidentes y hasta lo usó la SIDE

El Castillo Mandl, en La Cumbre, busca nuevo dueño: tiene 16 habitaciones, una mesa de comedor para 22 personas, piscina y caballerizas. Foto: gentileza Estudio Inmobiliario Crespo

En lo alto de las sierras de Córdoba se levanta una propiedad única en el mercado inmobiliario local. Por sus ambientes pasaron empresarios europeos y presidentes argentinos; fue escenario de un importante robo de arte, estuvo en manos de los servicios de inteligencia y funcionó como hotel boutique.

Se trata del castillo Mandl, ubicado en La Cumbre, que actualmente busca nuevo dueño por US$3,1 millones. Este precio supone una rebaja respecto de los US$3,8 millones que fue ofrecido a principios de 2023.

Más allá de sus dimensiones, su atractivo radica en la historia que conserva y en ambientes que aún mantienen pisos originales, mármoles, chimeneas y carpinterías de diferentes épocas.

El Mandl, en Córdoba, cuenta con casi 10 hectáreas y alrededor de 2250 m² construidos. Foto: gentileza Estudio Inmobiliario Crespo

De fortaleza serrana a residencia europea

La historia de la propiedad comenzó a fines de la década de 1920, cuando el cirujano rosarino Bartolomé Vasallo eligió las sierras cordobesas para levantar una residencia de verano. El proyecto estuvo a cargo de los arquitectos Emilio Maisonnave, Ernesto Mansella y Durand.

La construcción original, con torres y almenas que le daban una marcada apariencia medieval, fue conocida como “El Fuerte” o “La Fortaleza”.

El gran giro ocurrió en 1943, cuando la propiedad salió a remate y quedó en manos del empresario Fritz Mandl.

Mandl, de familia industrial austríaca, estaba vinculado a la fabricación de armas y había estado casado con la actriz Hedy Lamarr. Al llegar a Argentina, encontró en La Cumbre un refugio y decidió transformar la residencia.

Entre 1943 y 1947, el arquitecto húngaro Jorge Kalnay realizó una remodelación que dejó atrás gran parte de la estética medieval, convirtiendo el edificio en un elegante chalet europeo de líneas más vanguardistas.

Mandl llevaba una vida reservada, pero se vinculó con figuras como Juan Domingo Perón. Murió en Viena en 1977 y, tras su fallecimiento, sus hijos dejaron de frecuentar la residencia.

Un robo de arte, la SIDE y presidentes argentinos

La muerte del dueño no puso fin a los episodios singulares del castillo. En abril de 1990, la propiedad fue escenario de un importante robo: desaparecieron 42 obras de arte colonial. Trece años después, Interpol localizó 13 de esas pinturas en España, en manos de una organización dedicada al tráfico de bienes culturales.

Posteriormente, Alejandro Mandl, hijo del empresario austríaco, ofreció la propiedad a Hugo Anzorreguy, entonces director de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE), a cambio de que se encargara del mantenimiento. Durante ese tiempo, el castillo fue utilizado como lugar de descanso y reuniones, aunque nunca perteneció formalmente a la SIDE.

Carlos Menem y Fernando de la Rúa también se alojaron en la propiedad durante sus mandatos.

En 2006, la familia Mandl decidió concesionar la propiedad, que comenzó a funcionar como hotel boutique.

Cómo es por dentro el castillo de US$3,1 millones

La propiedad se localiza a aproximadamente 1,5 kilómetros del centro de La Cumbre y a unos 600 metros del campo de golf. Ocupa 97.124 m² distribuidos en cinco lotes y cuenta con más de 2250 m² construidos.

Además del castillo, incluye la casa de huéspedes San Jerónimo, de aproximadamente 250 m² y dos dormitorios, dos viviendas para caseros, caballerizas para cuatro caballos y un garaje cerrado para dos autos.

Una de las 16 habitaciones del lugar, la mayoría con baño privado y vistas al paisaje serrano. Foto: gentileza Estudio Inmobiliario Crespo

El parque cuenta con olivos, árboles frutales, jardines y una piscina ubicada en un sector elevado y separado de la casa.

Chimeneas, mármol y una mesa para 22 personas

Los principales espacios sociales se distribuyen en la planta baja, alrededor del hall, el bar, dos grandes salones y el comedor. Todos tienen amplios ventanales orientados hacia las sierras y se conectan mediante grandes puertas corredizas.

El bar y los salones cuentan con chimeneas en funcionamiento. El comedor tiene una gran mesa redonda de madera, realizada especialmente para Mandl, con capacidad para entre 20 y 22 personas, y un enorme candelabro de hierro forjado.

Las habitaciones se distribuyen en diferentes niveles: cuatro en la planta baja, nueve en el primer piso y tres en el segundo. La mayoría cuenta con baño privado, algunas tienen balcones y chimeneas.

Una amplia escalera curva de madera conecta los principales niveles, destacándose una gran suite de estilo colonial.

Una piscina conectada por un puente y una antigua sala medieval

La piscina se encuentra en un punto elevado del parque, con un amplio solárium. Se accede a ella desde el jardín o a través de un puente de piedra conectado con la residencia.

En el subsuelo, se encuentra una sala inspirada en la Edad Media, creada por Bartolomé Vasallo, que Mandl transformó en bodega.

De residencia privada a posible hotel de lujo

El futuro del Mandl no necesariamente debe ser como vivienda particular. Por su superficie, cantidad de habitaciones y características, el inmueble puede funcionar como proyecto vinculado al turismo de alta gama. La ubicación favorece este potencial, ya que La Cumbre está a unos 90 kilómetros de Córdoba y es un destino tradicional del Valle de Punilla.

En Cerro de las Rosas, en la ciudad de Córdoba, hay otro castillo en venta por US$700.000. Este inmueble está declarado patrimonio cultural de la provincia, con 2100 m² de terreno, 233 m² cubiertos, seis dormitorios y tres baños.

La diferencia de escala es considerable: mientras aquel inmueble tiene poco más de 2000 m², el castillo Mandl se extiende sobre casi 100.000 m² y supera los 2250 m² construidos.

La comparación también permite dimensionar por qué el precio de este tipo de propiedades no depende solo de su apariencia o antigüedad, sino también de la extensión del terreno, la ubicación en las sierras, la privacidad y su rica historia.

Fuente: Redacción Clarín – Ver nota original