Uno por uno: estos son los costos para hacer una remodelación
¿Qué reformar, cuánto cuesta y cómo planificar la obra para mejorar la casa sin desbordar el presupuesto?
*30 de marzo de 2026 – 15:36*
El inicio de un nuevo año suele ser un período de cambios. Cambian rutinas y prioridades y, con ellas, surge una idea recurrente: vivir en una casa que funcione mejor. Esta idea no solo se debe a cuestiones estéticas, sino a que, tras años de uso intensivo, muchas viviendas muestran desgaste, espacios poco funcionales e instalaciones que necesitan actualización.
A veces no es necesario mudarse para renovarse, y otras veces, una nueva casa requiere ciertos cambios para adaptarse a sus habitantes. Las reformas deben tener un enfoque práctico: mejorar el confort, resolver problemas técnicos, optimizar metros cuadrados y, en lo posible, revalorizar la propiedad. Así, el inicio de 2026 reactiva la pregunta clave: ¿qué conviene reformar, cuánto cuesta y cómo planificar sin que la obra se descontrole?
Las motivaciones suelen dividirse entre uso y valor. Por un lado, vivir mejor; por otro, vender o alquilar en condiciones más ventajosas. Definir ese objetivo desde el inicio y detectar qué problema concreto se quiere resolver es clave para evitar inversiones que no suman y enfocar la obra donde realmente agrega valor.
Milagros Brito, empresaria de real estate, menciona: “Los proyectos no se piensan solo en metros, la gente se cansó de scrollear en el sillón y busca espacios para conectar”.
La planificación real incluye:
– Relevamiento del estado: humedad, cañerías, tablero eléctrico, pérdidas, ventilaciones, gas, pendientes de desagües.
– Definición del alcance: qué se toca y qué no, y qué pasa con lo que no se toca (por ejemplo, cambiar revestimientos sin revisar cañerías es una apuesta riesgosa).
– Prioridades por capas: primero estructura e instalaciones, luego terminaciones.
– Calendario: tiempos de obra + tiempos de compra (entregas, faltantes, importados, turnos).
– Presupuesto con margen: en obras de interior, agregar “un colchón” para imprevistos suele ser la diferencia entre terminar o “quedar a mitad de camino”.
En esa misma lógica, los especialistas insisten en la conveniencia de trabajar con un profesional. No como un lujo, sino como una forma de evitar gastos innecesarios y resolver la obra con conocimiento y experiencia. La idea es invertir mejor cada peso: decidir qué conviene hacer y qué no, para que la reforma no se diluya en detalles que encarecen sin aportar.
Modernizar el baño
El baño es uno de los espacios más sensibles a la hora de encarar una reforma. No solo por su uso intensivo, sino porque concentra infraestructura crítica: agua, desagües y electricidad. Cualquier error en una obra suele traducirse en sobrecostos y demoliciones posteriores, mientras que una intervención bien resuelta mejora de manera directa la funcionalidad y el confort cotidiano.
De acuerdo al último informe de Reporte Inmobiliario de enero 2026, la refacción del baño mostró un incremento del 17,65% interanual en pesos, mientras que, medida en dólares, se mantuvo prácticamente estable. Para un baño estándar de 3,75 m² y 2,5 metros de altura, el costo total estimado de una refacción integral asciende a US$5573 y en pesos $8.273.934, incluyendo mano de obra y materiales. El desglose se concentra en:
– Artefactos, griferías, sanitarios, cerámicas, mesadas y muebles: $4.333.352,50
– Instalación sanitaria con materiales: $899.492,99
– Mano de obra con colocación de revestimientos: $1.627.593,50
– Instalación eléctrica con materiales: $876.554
– Pintura: $534.941,09
Este valor contempla una intervención profunda: cambio de cañerías de alimentación y desagües, reemplazo de artefactos y griferías, accesorios, bañera (incluso con hidromasaje), vanitory y espejo, colocación de luminarias, cerámicos de piso y pared, pintura general y actualización de bocas eléctricas, cableado y alimentación.
Refaccionar la cocina
La cocina es, junto con el baño, uno de los ambientes más costosos de remodelar, pero también uno de los que más decisiones concentra. Aquí la obra no se limita a una mejora estética: define circulación, capacidad de guardado y el modo en que la vivienda se vincula con el área social.
Según el mismo informe de Reporte Inmobiliario, la refacción de la cocina registró una suba del 15,83% interanual en pesos, mientras que en dólares bajó 4,83%. Para una cocina de 5,6 m² y 2,5 metros de altura, el costo total estimado de una remodelación completa es de US$6220 y alrededor de $9.236.696,82, con el siguiente detalle:
– Griferías, artefactos, cerámicos, mesada y muebles: $4.272.621,50
– Instalación sanitaria con materiales: $815.603,44
– Colocación de mesada y muebles: $785.374,46
– Mano de obra con colocación de revestimientos: $1.589.149,67
– Instalación eléctrica con materiales: $749.711,10
– Instalación de gas con materiales: $565.733,85
– Pintura: $458.503,79
El relevamiento contempla una reforma integral que incluye demolición, retiro de mobiliario y revestimientos existentes, cambio de cañerías de agua, desagües y gas, renovación total de grifería, artefactos, muebles y revestimientos, instalación eléctrica, luminarias y pintura.
El gran lugar de encuentro de los habitantes de la casa es la cocina. Por eso, una tendencia transversal a muchos proyectos es la integración: abrir hacia el comedor, sumar una barra o redistribuir el espacio para ganar superficie de apoyo y guardado. Pero esta decisión exige una planificación cuidadosa de las instalaciones.
Pintar: cambiar mucho con poco
Pintar sigue siendo la forma más rápida de renovar una casa: es una obra acotada, sin demoliciones. Si se cambian por completo los colores de las paredes o al menos de alguna de ellas, el impacto de renovación logra mucho con poco.
Como referencia, pintar una vivienda de 100 m² cuesta entre $800.000 y $900.000 en materiales y entre $2.000.000 y $3.000.000 en mano de obra, con valores que aumentan si hay arreglos, humedades o pinturas premium. En cuanto a las tendencias de 2026, predominan los tonos cálidos y naturales, con acentos más profundos.
¿Conviene pintar en verano? El calor modifica los tiempos de secado y la calidad final de ciertos trabajos. La recomendación es iniciar el proyecto en verano, pero ejecutar la obra en otoño, cuando las temperaturas bajan y los materiales se comportan de manera más previsible.
Galerías y quinchos: apostar al exterior
La inversión se volcó al exterior. Quinchos y galerías pasaron a funcionar como extensión del área social, algo casi estándar en casas premium. La construcción de un quincho puede demorar entre cinco y ocho meses. Según el arquitecto Gastón Loray, el costo de construcción parte desde los US$3600/m² y varía según materiales y nivel de equipamiento. Como referencia:
– Quincho de 60 a 100 m²: desde US$215.000 a US$220.000.
– Galería de 40 a 80 m²: desde US$145.000 a US$150.000.
Los plazos acompañan esa escala: una galería suele demorar entre tres y cinco meses; un quincho, entre cinco y ocho meses.
La pileta: medidas y materiales
Las piletas de hormigón tienen un costo entre US$12.000 y US$15.000. Las medidas estándar permiten trazar un panorama de costos:
– 5×3 m: en hormigón, entre US$7000 y US$9000; en fibra de vidrio, entre US$5000 y US$6000.
– 6×4 m: en hormigón, entre US$9000 y US$12.000; en fibra, entre US$6000 y US$7000.
– 8×4 m: en hormigón, entre US$12.000 y US$15.000; en fibra, entre US$7000 y US$8000.
Más allá del tamaño, los costos se concentran en tres puntos: materiales, mano de obra especializada y terminaciones. La clave está en diferenciar la durabilidad del casco de la durabilidad del acabado superficial.
Desde el valor inmobiliario, la pileta puede incrementar hasta un 7% el precio de venta y elevar más de un 40% un alquiler, especialmente en barrios cerrados donde los amenities son estándar.
Documentación en orden
No es
Comentarios
