
Un aplauso para el asador: cuánto cuesta remodelar la parrilla del quincho
Las claves para renovarla en forma completa y los valores actualizados; el paso a paso para que la parrilla quede lista para disfrutar en familia o con amigos.
Los costos de remodelar la parrilla del quincho pueden variar significativamente. Para la mayoría de los argentinos que cuentan con un espacio en su hogar para una parrilla —e incluso para construir un quincho— este espacio es fundamental por las posibilidades que ofrece para compartir comidas con amigos y familiares. Sin embargo, las parrillas no son eternas, y el uso excesivo requiere en algún momento una remodelación.
Sobre los valores, estos comienzan desde $1.000.000. Sin embargo, algunas parrillas hechas a medida, en acero inoxidable, con tapa con contrapesos y mueble, pueden costar desde $8.000.000.
Las partes de una parrilla
Damián Revelli, especialista en remodelaciones (@elarquidecasas), destaca que hay varias partes de una parrilla que deben considerarse tanto si se construye por primera vez como si se remodela. El tiraje es fundamental, tanto en lugares cerrados como abiertos. “Necesitás que la parrilla tenga un buen tiraje para que el humo no se te venga encima”, enfatiza.
La estructura de la parrilla se divide en tres partes: la boca, la campana y la chimenea.
Cómo debe ser la boca
La boca es donde la parrilla obtiene su nombre. No conviene que sea muy alta; así, el humo tiende a ir hacia la campana y no hacia quien cocina. “También recomiendo que no se ocupe todo el espacio de la boca con la parrilla propiamente dicha; hay que dejar un sector libre para la preparación del fuego, es decir, para el brasero”, señala.
El tamaño de la parrilla es crucial. Lo ideal es contar con al menos 40 a 50 centímetros destinados exclusivamente a preparar el fuego, para luego ir pasando las brasas al área de cocción. En este sentido, son mejores las parrillas más largas que las más profundas.
En cuanto a la profundidad, Revelli indica que lo óptimo está entre los 60 y 80 centímetros. “Los 60 cm son ideales porque te permiten preparar bien el fuego sin quemarte, aunque puede quedarse corta en capacidad. Con 80 cm tenés más espacio para la carne, pero vas a necesitar herramientas más largas para manejar las brasas cómodamente”, explica.
Un consejo adicional es utilizar varillas redondas en lugar de varillas en forma de V. Con las redondas, la grasa se escurre directamente a las brasas, otorgando un sabor más rico a la carne.
La campana es clave
El arquitecto Revelli destaca que la campana es un elemento esencial. “Es la que hace que el humo se desplace hacia el tiraje. Podés encontrar campanas simples o con pulmón. La campana con pulmón es notablemente más eficiente porque genera un efecto de succión que arrastra el humo hacia arriba”, explica.
Los tips para la chimenea
El tercer elemento destacado de la parrilla es la chimenea. “Cuanto más larga sea, mejor, porque se genera el efecto Venturi: el aire que pasa por un tubo largo tiende a acelerarse. Además, un conducto largo se calienta más, potenciando la succión natural”, señala Revelli.
Por último, aclara que la chimenea debe estar protegida contra los vientos laterales. “Si no colocás una protección adecuada, el viento puede actuar como una tapa y bloquear la salida del humo”, advierte. Un buen remate de chimenea marca una diferencia enorme.
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