
Son argentinos y crean edificios con formas raras: desde el cubo mágico hasta el jenga
UN ESTUDIO DE ARQUITECTURA DE PUERTO MADRYN COMENZÓ A COMBINAR LO LÚDICO CON LA ARQUITECTURA
* 20 de julio de 2026 * 05:05 * 5 minutos de lectura
Manuela Viñales
LA NACION – Mauricio Oporto y Josefina Diez son los dueños del estudio Oporto Diez Arquitectos.
Las ballenas, los acantilados y el mar son tres grandes atributos que distinguen a Puerto Madryn de muchas de las ciudades argentinas. Sin embargo, la naturaleza no es su único diferencial.
La urbe chubutense, de 140.000 habitantes, está atravesando un fenómeno arquitectónico peculiar: edificios con forma de juegos de mesa o videojuegos se están colando entre las tradicionales torres y casas del centro, convirtiéndose en un nuevo atractivo para vecinos y turistas.
“La arquitectura lúdica en la Argentina y en el resto del mundo todavía no está muy desarrollada. En Madryn lo hacemos hace años”, explica Mauricio Oporto. Su objetivo es usar juegos que todo el mundo conoce, como el cubo Rubik, el jenga, el tetris o el dominó, y convertirlos en edificios de altura.
Así son los seis hoteles propiedad de Lionel Messi que ubican al astro del fútbol como un jugador relevante en el sector. Así es el Tetris, uno de los edificios temáticos de la ciudad.
DE LA HOJA EN BLANCO A UN TETRIS GIGANTE
El arte es una de las guías fundamentales de la arquitectura. Oporto lo resume con una frase: “Cuando no tenés una idea clara, podés hacer miles de proyectos y ninguno te va a cerrar”.
Entonces, vale preguntarse: ¿cuál fue la inspiración de estas obras que muchos considerarían una locura?
La idea llegó del lugar menos pensado: una pared de su casa, que estaba revestida con adoquines de pórfido -una piedra natural de origen volcánico- que sobresalían de la pared. “Era la forma perfecta. Desde que lo vi, me inspiré y todo fluyó”, recuerda.
QUBE, un edificio residencial de ocho pisos, inspirado en el cubo mágico, ubicado a solo dos cuadras de la playa. A partir de ahí, fue sencillo: ¿qué otro juego se puede materializar? El tetris se presentó como la figura ideal.
“En el juego hay distintas formas, que se encastran de una manera que generan situaciones visuales pero también favorables para vivir”, explica sobre el edificio de ocho pisos.
El siguiente es el edificio Jenga, ubicado en el sur de Puerto Madryn y con finalización prevista para noviembre de este año. Allí, módulos de seis metros parecen “desafiar la gravedad”, indica el arquitecto, sobre el proyecto que tiene un valor de metro cuadrado de US$2600.
ESTÉTICA Y FUNCIONALIDAD
Aunque el impacto visual es uno de los motores del estudio, los arquitectos aseguran que la prioridad sigue siendo el usuario.
“Cuando uno hace sobresalir un volumen tres metros sobre la nada -como una sala de estar- se genera una terraza al de arriba de 3 x 3,50 metros”, explica Oporto. Por eso, asegura, dejaron de pensar en el balcón tradicional: el propio juego de volúmenes crea espacios exteriores con una riqueza espacial mucho mayor.
Estas formas producen que ningún piso sea igual al otro. “Desde lo morfológico y funcional ya es un quilombo”, remarca entre risas y agrega otro tema interesante: los materiales utilizados.
Ladrillo a la vista, hormigón y pintura blanca predominan en las fachadas y en los interiores, ya que resisten mejor el aire salino y la intensa exposición al sol patagónico, además de reforzar la estética minimalista que caracteriza al estudio.
ARQUITECTURA LÚDICA, UN CONCEPTO
Para Oporto, la arquitectura lúdica “no es una simple búsqueda estética”. Es una declaración de principios. “Al llevar los juegos a la realidad constructiva, rompimos el prejuicio de que lo disruptivo no es funcional”, señala el arquitecto.
Sin embargo, el interés ya comenzó a traspasar las fronteras. La torre, que emula el clásico videojuego, fue intervenida con mapping en el que parecía que el edificio se había transformado realmente en el juego. Además, se sumaron actos musicales en vivo y acróbatas.
Hoy me escribió un estudiante de arquitectura y me preguntó si puedo pasarle material del Jenga, cuenta Oporto y se emociona: “Que me tengan como un referente para mí es buenísimo”.
Ante la pregunta de si la saga continuará, no lo duda: “Es un camino que empezó y que no va a parar”.
¿Su próximo proyecto? Todavía está analizando los juegos. Pero hay uno que llamó su atención: “Tengo ganas de hacer un puzzle”, concluye.
Fuente: Manuela Viñales.
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