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En el mercado inmobiliario actual, se venden más propiedades, pero no se repone el stock al mismo ritmo. Las razones, de acuerdo a un informe, son sorprendentes.
Las escrituras marcaron máximos en 2025, impulsadas por el regreso del crédito hipotecario, mientras la construcción sigue rezagada. El mercado inmobiliario argentino está viviendo una escena de película con dos finales simultáneos y contradictorios. Mientras que el sector residencial alcanzó máximos históricos de escrituras en 2025, impulsado por el regreso del crédito hipotecario UVA, la construcción quedó a contramano.
Tras años de sequía financiera, el fondeo volvió a canalizarse hacia la vivienda y tuvo un impacto inmediato sobre la demanda, especialmente entre fines de 2024 y mediados de 2025. El dato es contundente: en 2025 el ratio hipotecas/escrituras superó el 15%, duplicando el promedio de los últimos cinco años, alcanzando su mayor nivel desde 2018. Es un giro relevante frente al predominio casi absoluto del pago al contado que caracterizó el período 2019–2023.
En números, 2025 se ubicó como el quinto mejor período en 27 años. Cerró casi cumpliendo las expectativas del mercado con 69.461 escrituras firmadas en la ciudad de Buenos Aires, un 26,8% más que el 2024. Del total, casi 14.000 fueron con hipoteca, lo que representa un crecimiento del 180% respecto al 2024.
El mercado vende stock existente, pero la reposición de nuevas unidades avanza a menor ritmo. Este cambio de clima se reflejó también en los precios. Según el informe de BBVA Research, en CABA, los segmentos (pozo, a estrenar y usados) mostraron subas interanuales que oscilaron entre 5% y 11% durante 2025.
El gran interrogante sobre su futuro se encuentra en la construcción. Entre fines de 2023 y el tercer trimestre de 2025, el PBI nacional acumuló una mejora de casi el 2%, pero la construcción sufrió una contracción del 11%. “El sector quedó al margen del ciclo de recuperación”, explicaron en el relevamiento.
La respuesta reside en un cambio de paradigma: estamos ante un mercado que está liquidando stock existente, pero que no repone de la misma manera. Hay tres razones centrales detrás de este fenómeno:
1. Fin de la “oportunidad”: Durante años, construir era más barato que comprar una unidad terminada. Esa brecha generó lo que en economía se conoce como la Q de Tobin. Ese ratio cayó alrededor de 30% en el mercado informal.
2. Presión sobre los márgenes: El Índice de Costo de la Construcción (ICC) volvió a crecer por encima del valor de venta del metro cuadrado. Cada metro cuesta más producirlo, pero el mercado no convalida subas ilimitadas.
3. Vacío de obra pública: La retracción fue histórica y el sector privado aún no logra compensarla. Sin el colchón de la construcción pública, la actividad queda más expuesta a la volatilidad.
El documento advierte que la retracción de la obra pública redujo significativamente el aporte estatal al sector. Los permisos de edificación y los despachos de materiales continúan por debajo de los niveles previos a la pandemia. En 2025 se observó una leve recuperación de la superficie autorizada y un aumento en la escala promedio de los proyectos.
La construcción reacciona con mayor sensibilidad y rezago frente a la macroeconomía. Aunque el PIB mejore, la inversión depende de expectativas de largo plazo y previsibilidad.
Para el especialista, el camino hacia un 2026 de reactivación real no es sencillo. “Ser mucho más eficientes en el control de costos, inteligentes para importar insumos y disruptivos en el marketing será clave”, afirma.
La recuperación va a depender de la obra privada, del costo del financiamiento y de la reactivación de la obra pública. El sistema financiero argentino tiene la capacidad de expandir su alcance, mejorando el acceso al financiamiento para acompañar un desarrollo inmobiliario más inclusivo y sostenible.
La pregunta de fondo es si este desacople es transitorio o estructural. El informe de BBVA Research sugiere que la construcción podría empezar a verse en 2026 si se consolidan las condiciones necesarias.
¿Está tu proyecto en línea con las tendencias actuales del mercado inmobiliario? No dudes en investigar más sobre las opciones disponibles.
Para más información, podés consultar la nota original en LA NACION. Ver nota original