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La vivienda ya no es solo una inversión inmobiliaria, también se convierte en una vía rápida para acceder a una segunda ciudadanía.
*17 de enero de 2026*
Cada vez más avisos inmobiliarios ofrecen un pasaporte. Se dice que la volatilidad política y social en Estados Unidos está impulsando un aumento del interés en la compra de propiedades en el Caribe.
Cinco países insulares de la región —Antigua y Barbuda, Dominica, Granada, San Cristóbal y Nieves, y Santa Lucía— ofrecen la ciudadanía por inversión (CBI, por sus siglas en inglés) desde apenas US$200.000.
Comprar una casa en el Caribe puede implicar no solo un cambio de paisaje, sino también un respaldo legal y migratorio. Al adquirir una vivienda, se obtiene un pasaporte que da acceso sin visa a hasta 150 países, incluyendo el espacio Schengen de Europa y, en todos los casos salvo Dominica, también al Reino Unido.
Para quienes poseen un alto poder adquisitivo, la ausencia de impuestos como el de las ganancias de capital y el de sucesiones —y en algunos casos, también sobre los ingresos— es un atractivo significativo. Además, los cinco programas de la región permiten a los compradores conservar su ciudadanía actual.
En Antigua, los agentes inmobiliarios enfrentan dificultades para responder a la demanda. “Hasta el 70% de todos los compradores en este momento buscan obtener la ciudadanía, y la gran mayoría proviene de Estados Unidos”, afirma Nadia Dyson, propietaria de Luxury Locations.
“No hablamos de política con ellos, pero el panorama político inestable en Estados Unidos es sin duda un factor. Hace un año, se trataba principalmente de compradores motivados por el estilo de vida y algunos pocos interesados en la ciudadanía por inversión. Ahora todos dicen: ‘quiero una casa con ciudadanía’”, añade Dyson.
La compra de una vivienda en países como Antigua o Santa Lucía puede habilitar la obtención de un pasaporte con amplia libertad de circulación internacional. Aunque el programa de Antigua no exige un requisito de residencia, algunos compradores están evaluando mudarse de manera permanente.
Los ciudadanos estadounidenses representan la mayor parte de las solicitudes de ciudadanía por inversión en el Caribe durante el último año, según expertos en migración por inversión de Henley & Partners. Ucrania, Turquía, Nigeria y China figuran entre los otros países de origen más frecuentes de los solicitantes.
La firma británica señala que, en términos generales, las solicitudes para los programas de ciudadanía por inversión del Caribe aumentaron un 12% desde el cuarto trimestre de 2024.
Con la violencia armada y el antisemitismo, todo contribuye a mantener a los estadounidenses en vilo. “Entre un 10% y un 15% efectivamente se muda. Para la mayoría, se trata de una póliza de seguro frente a aquello que les genera preocupación. Tener una segunda ciudadanía es un buen plan de respaldo”, explica Dominic Volek, de la consultora.
Las facilidades para viajar que brindan los pasaportes caribeños resultan atractivas para los empresarios y también pueden representar un beneficio en términos de seguridad. Algunos clientes estadounidenses prefieren viajar con un pasaporte políticamente más neutral.
Antes de la pandemia de Covid, Estados Unidos ni siquiera figuraba en el “radar” de Henley. Las restricciones a la movilidad resultaron “un verdadero shock” para las personas de alto poder adquisitivo acostumbradas a viajar libremente, lo que impulsó un aumento en las solicitudes de ciudadanía por inversión desde Estados Unidos. El interés volvió a intensificarse tras las elecciones estadounidenses de 2020 y 2024.
“Hay demócratas a los que no les gusta Trump, pero también republicanos a los que no les gustan los demócratas”, señala Volek. “En los últimos dos años pasamos de no tener ninguna oficina en Estados Unidos a contar con ocho en las principales ciudades, y otras dos o tres abrirán en los próximos meses”.
Por Gemma Handy – BBC Mundo
Para más información, podés consultar el artículo original aquí: Ver nota original