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Intoxicaciones por Monóxido de Carbono: Prevención Efectiva y Consejos para Ahorrar en la Factura de Gas

Intoxicaciones por Monóxido de Carbono: Prevención Efectiva y Consejos para Ahorrar en la Factura de Gas

Intoxicaciones con monóxido de carbono: cómo evitarlas y ahorrar en la factura de gas

Todos los años el mensaje es el mismo: una mala decisión con el uso del gas puede salir más cara que cualquier factura.

* 5 de julio de 2026
* 23:06
* icono tiempo de lectura 8 minutos de lectura

El monóxido de carbono suele ser definido como el “asesino silencioso”. Con el comienzo del invierno, estufas, calefones, termotanques y cocinas vuelven a ocupar el centro de la escena en los hogares. Pero detrás del simple gesto de prender un artefacto para calefaccionar o calentar la casa aparece un riesgo que todos los años se repite y que cada vez genera más preocupación: las intoxicaciones por monóxido de carbono.

En un contexto en el cual las tarifas se vuelven más sensibles para el bolsillo de los argentinos, el frío obliga a mirar con mayor atención cómo se usa el gas y qué hábitos pueden ayudar a bajar el valor de la factura.

El monóxido de carbono es incoloro, inodoro e insípido. Se produce por la combustión incompleta de gas natural u otros combustibles que contienen carbono, como leña, carbón, kerosene o gas envasado. Por eso, el problema no está asociado únicamente al gas natural: puede aparecer en cualquier vivienda donde haya un artefacto que combustione mal, una instalación deficiente o una ventilación obstruida.

En Argentina, alrededor de 200 personas mueren al año y unas 40.000 son afectadas por la inhalación de este gas altamente tóxico, según datos del Ministerio de Salud de la Nación. “Es un número importantísimo que justifica cada una de las acciones de prevención”, advierte Sergio Felice, jefe de Seguridad de Camuzzi.

En 2023, el monóxido de carbono causó la muerte de 15 personas y otras 82 fueron hospitalizadas por intoxicación en la zona de distribución de Metrogas, que abarca la Ciudad de Buenos Aires y 11 partidos del conurbano bonaerense. En lo que va del año, la empresa registró 16 intervenciones de sus técnicos ante episodios vinculados con la presencia de este gas tóxico.

Es crucial prestar atención a la llama y a manchas negras. En calefones y termotanques, es importante observar el color de la llama y las manchas en paredes, techos y artefactos. La seguridad debe ser una prioridad, ya que el riesgo de intoxicación aumenta durante el invierno, cuando las casas se cierran más, los ambientes se ventilan menos, y los artefactos de calefacción vuelven a funcionar después de meses apagados.

Qué artefactos pueden generar monóxido de carbono
Cualquier artefacto que funcione con combustión puede generar monóxido si quema mal o si sus gases no salen correctamente al exterior. Esto incluye estufas, calefones, termotanques, hornallas y hornos. Los incidentes suelen estar más relacionados con calefones o termotanques con tirajes defectuosos y estufas sin mantenimiento.

Las rejillas de ventilación son vitales. En muchas casas, durante el invierno, se tapan para evitar la entrada de frío, pero es una decisión peligrosa. Estas rejillas permiten la renovación del aire y ayudan a evitar la acumulación de gases tóxicos. “Ese frío mínimo que entra por la rejilla es el costo que uno debe pagar para estar seguro dentro de su casa”, resume Felice.

La señal a la que hay que prestar atención
Como el monóxido no se percibe, hay señales indirectas que pueden advertir que algo no funciona bien. La principal es el color de la llama: debe ser azul, estable y pareja. Si aparece amarilla, naranja o rojiza, puede indicar una mala combustión. También hay que estar atentos a manchas negras en paredes o artefactos.

Lo que nunca hay que hacer
Una de las prácticas más riesgosas es usar la cocina o el horno como método de calefacción. “Las hornallas y el horno están diseñados para cocinar, no para calentar una casa”, enfatizan los especialistas. En invierno, muchas personas encienden las hornallas o dejan el horno abierto para calentar rápidamente un ambiente pequeño, lo que representa un gran riesgo.

Qué es lo que sí hay que hacer
Para prevenir intoxicaciones por monóxido de carbono, los especialistas destacan varias medidas fundamentales:

* **Mantenimiento anual**: Revisión de los artefactos al menos una vez por año por un gasista matriculado, preferiblemente antes del invierno.
* **Ventilación permanente**: Nunca tapar las rejillas de ventilación. Si hay problemas, mantener abiertas algunas ventanas para ventilar el ambiente.
* **Controlar la llama**: Debe ser siempre azul y estable. Si se torna amarillenta, es un síntoma de mala combustión.
* **Detectar hollín**: Si hay manchas negras, apagar el equipo e intervenir con un profesional.
* **Uso correcto de los artefactos**: Jamás utilizar hornallas ni hornos para calefaccionar ambientes.

En caso de sospecha de intoxicación, ventilar inmediatamente, abrir puertas y ventanas, apagar los artefactos y salir del ambiente. Si hay una persona afectada, se debe llamar al servicio de emergencias.

Cómo ahorrar en la factura del gas
El otro gran tema en invierno es el consumo. Aunque no existe una receta mágica para pagar menos, sí hay hábitos que ayudan a optimizar el uso de la energía y evitar gastos innecesarios. Por ejemplo, no calefaccionar ambientes vacíos ni dejar estufas encendidas todo el día. Abrir ventanas con la estufa prendida implica perder calor.

En los baños, el consumo de agua caliente puede ser significativo. Reducir el tiempo de las duchas y regular correctamente la temperatura del calefón o termotanque evita gastos innecesarios. La recomendación es ajustar la temperatura para que el agua salga adecuadamente sin necesidad de mezclarla.

Además, el horno consume más que las hornallas. Si se va a calentar algo simple, evaluar si realmente es necesario usar el horno. También importa el tamaño de la hornalla y del recipiente: para porciones pequeñas, usar ollas o sartenes chicas sobre hornallas chicas es lo ideal.

Otra recomendación es colocar burletes en puertas y ventanas para evitar filtraciones y conservar la temperatura interior.

Para más información, podés consultar la nota original en Ver nota original.

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