
Ignacio Aldazabal, desarrollador: “No hay que mirar el real estate como construcción de m2, sino como una alternativa de inversión”
Ignacio Aldazabal fundó HA Emprendimientos a partir de un modelo de negocio innovador que se aleja de la tradicional preventa de propiedades. En un mercado inmobiliario que enfrenta un aumento del costo de construcción, que en dólares se disparó más de 140% desde septiembre de 2023, Aldazabal busca ofrecer soluciones atractivas para inversores.
La quinta generación de una familia vinculada al mercado de capitales argentino, Aldazabal ha crecido en un entorno donde la administración de patrimonio y las inversiones son parte del día a día familiar. Este enfoque a largo plazo y diversificado lo llevó a trasladar al sector inmobiliario una metodología financiera: analizar mercados, detectar oportunidades y evaluar proyectos en función de su potencial. “No hay que mirar el real estate como desarrollo y construcción de metros cuadrados, sino como una alternativa de inversión”, afirma.
Su modelo de negocio es diferente. No realiza preventas para financiar sus obras, asegurando así que cuenta con todo el capital necesario desde el inicio de la construcción. “De esta manera no corremos el riesgo de malvender los departamentos por necesidad de liquidez”, explica. La empresa familiar, Aldazabal y Cía, tiene más de 136 años de experiencia en la administración de fondos.
La compañía comenzó desarrollando únicamente en Argentina, pero los inversores comenzaron a solicitar opciones en el exterior, lo que los llevó a construir en Uruguay y Miami. En Miami, lograron financiamiento por US$110 millones para una torre de 35 pisos y 328 unidades en la zona de Edgewater, que estará lista en el segundo trimestre de 2028. “Los departamentos no se comercializan de manera individual, sino que los inversores adquieren participaciones de capital en el emprendimiento”, detalla Aldazabal.
Este enfoque permite que los emprendimientos permanezcan bajo la titularidad de un único propietario societario. Una vez finalizada la obra, una empresa especializada se encarga de alquilar y administrar las unidades. Cuando el inmueble alcanza una renta anual estabilizada, se pone a la venta el edificio entero, generalmente adquirido por un fondo institucional. De esta forma, los inversores recuperan su capital y generan rentabilidad.
Aldazabal se enfoca en construir lo que los fondos buscan: edificios de entre 250 y 500 unidades, dirigidos principalmente a un público joven. Con el proyecto en Miami, estima alcanzar una rentabilidad cercana al 70% para los inversores en un plazo de cuatro años.
El desarrollo de multifamily en Argentina es un objetivo que Aldazabal sueña con concretar. Este modelo busca ofrecer una solución profesional y eficiente en el real estate, donde los inversores pueden obtener rentas sin tener que ocuparse de la administración de la propiedad. Sin embargo, existe la necesidad de un mercado secundario que permita la adquisición de edificios completos, un aspecto que aún no está suficientemente desarrollado en Argentina.
En el análisis del mercado local, Aldazabal explica que comienzan el proyecto comprando la tierra y fondeándolo con inversores, lo que les permite evitar la dependencia de la venta anticipada de departamentos. Así, pueden mantener precios más altos y cuidar la inversión de sus clientes.
Aldazabal también destaca el potencial del interior del país, además de Buenos Aires, donde se están ejecutando proyectos significativos. De cara al futuro, el empresario es optimista respecto al mercado de capitales y su influencia en el real estate en Argentina. “Aunque el real estate se mueve más lento, la mejora de la macroeconomía siempre anticipa lo que pasará con los bienes inmuebles”, asegura.
En cuanto a la inversión, Aldazabal sugiere que los inversores dividan su cartera en tres partes: un 33% en su propio negocio, otro 33% en activos del mercado financiero y el 33% restante en real estate, diversificando geográficamente para mitigar riesgos.
La apuesta en Punta del Este también es parte de su estrategia, donde desarrollan tres emprendimientos que permiten custodiar el valor del capital, generar renta y disfrutar de la propiedad. “Sense Manantiales tuvo una apreciación de más del 100% para quienes invirtieron desde la compra de la tierra”, concluye el empresario.
Este enfoque renovador de Aldazabal en el sector inmobiliario demuestra que el real estate puede ser mucho más que la construcción de metros cuadrados; es una opción válida de inversión que, con la estrategia adecuada, puede resultar altamente rentable.
