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Karner: La casa natal de Hitler será un símbolo de democracia y dignidad humana

Karner: La casa natal de Hitler será un símbolo de democracia y dignidad humana

Gerhard Karner, Ministro del Interior de Austria, sobre la Casa donde Nació Hitler: “Se convertirá en un lugar de democracia, estado de derecho, seguridad, libertad y dignidad humana”

El dictador vivió solo unas pocas semanas antes de que su familia se trasladara a otra dirección.

El 18 de octubre de 2026, se inauguró una comisaría de policía en la casa donde nació Adolf Hitler, en la localidad de Braunau am Inn. La medida llega tras años de controversia sobre qué hacer con este antiguo edificio, que data del siglo XVII, y que ha sido objeto de una reforma sustancial.

Se invirtieron millones de dólares en la remodelación del edificio, que ahora tiene un aspecto muy diferente al original. Su fachada se ha modificado, buscando evitar que se convierta en un lugar de peregrinación neonazi.

La casa, ubicada en el número 15 de Salzburger Vorstadt, fue habitada por Hitler solo unas semanas antes de que su familia se mudara. Ellos dejaron definitivamente Braunau cuando él tenía apenas tres años. En 1938, Hitler regresó brevemente a la ciudad tras la anexión de Austria por la Alemania nazi.

A la ceremonia de inauguración asistieron el ministro del Interior de Austria, Gerhard Karner, y autoridades locales. Karner expresó: “Austria asume así la responsabilidad del terrible legado del pasado”.

La comisaría marca un nuevo capítulo para la ciudad, según el ministro. “Esta casa se convertirá ahora en un lugar de democracia, estado de derecho, seguridad, libertad y dignidad humana”, afirmó. Durante la ceremonia, un capellán católico de la policía bendijo dos cruces que colgarán en la nueva comisaría.

Durante décadas, el Ministerio del Interior había alquilado el edificio a su antigua propietaria, Gerlinde Pommer, pagándole una renta elevada para evitar que se usara con fines turísticos de extrema derecha. A lo largo de los años, una organización benéfica local lo utilizó como centro de día para personas con necesidades especiales, pero se vio obligada a abandonar el lugar en 2011.

En 2016, el Parlamento austriaco aprobó una ley que permitía al gobierno confiscar el edificio. Se le pagó una indemnización de más de US$900.000 a Pommer. Sin embargo, la propietaria demandó al gobierno alegando que la suma era insuficiente, pero perdió el caso.

El ministro del Interior de entonces, Wolfgang Sobotka, había propuesto la demolición del edificio, una idea que provocó una oleada de críticas. En 2019, el gobierno anunció planes para convertirlo en una comisaría de policía e inició un concurso para arquitectos a nivel de la Unión Europea.

Las reformas del edificio han transformado el antiguo edificio amarillo en uno moderno, pintado de blanco y con relucientes trabajos en madera de roble. Se ha conservado una antigua escalera de caracol y un vestíbulo abovedado. Según el inspector jefe de policía, Ludwig Heise, el nuevo espacio es satisfactorio y ofrece más espacio, aunque no es diferente de otras comisarías de policía en Austria.

No todos están conformes con la decisión de abrir la comisaría allí; algunos argumentan que envía un mensaje equivocado y les gustaría que la casa se convirtiera en un centro de reflexión sobre el pasado nazi. La vinculación con Hitler se reduce a una piedra en la calle, colocada en 1989, que dice: “Nunca más el fascismo; en memoria de millones de muertos”.

Florian Kotanko, un historiador local, cree que la historia del lugar no desaparecerá, pero todos intentan afrontarla de manera abierta y correcta.

Para más información, podés consultar la nota original.

Fuente: BBC Mundo

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