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LAS ENTIDADES LO UTILIZAN PARA SABER QUÉ PROBABILIDAD HAY DE QUE EL DEUDOR LE PAGUE O NO
* 16 de abril de 2026
* 16:26
El Banco Nación, líder en el mercado de créditos hipotecarios UVA en el país, ha reducido su scoring crediticio para aquellos clientes que busquen acceder a su línea de créditos hipotecarios. Según el economista especializado en vivienda, Federico González Rouco, el scoring pasó de 909 a 800 puntos.
No es la profesión, ni los ingresos, ni el dinero en una cuenta bancaria lo que puede dejar afuera a una persona de acceder a un crédito. Un simple número de tres dígitos puede abrir o cerrar la puerta a un futuro financiero: el scoring crediticio. Pero, ¿qué significa esto?
El scoring crediticio es un registro de la información financiera de una persona, que actúa como una calificación utilizada por las entidades a la hora de decidir si otorgar o no un préstamo, como un crédito hipotecario o cualquier otro producto financiero. “Lo que hace es marcar la probabilidad que tiene una persona de que vaya a pagar sus deudas”, explica Pablo Blanco, CFO de Alprestamo.
Para entender mejor, Blanco agrega que se refiere a un análisis estadístico realizado sobre una serie de variables, resultando en un número que va del 1 al 999: cuanto más alto es, mayor probabilidad de buen cumplimiento de pago tiene. La entidad es la que decide cuál es el valor mínimo requerido para otorgar cierta asistencia. “No es lineal, cada entidad decide cómo lo utiliza”, afirma.
Desde otra perspectiva, Gabriel García Mosquera, gerente general de Equifax, la empresa detrás del Veraz, detalla que el cálculo se apoya en cinco pilares:
Su objetivo es anticipar la probabilidad de cumplimiento en los próximos 12 meses. “No mide patrimonio, sino conducta”, aclara García Mosquera.
En la práctica, ese reporte es la forma en que bancos y empresas evalúan a cada candidato antes de otorgar un préstamo o ofrecer una nueva línea de financiamiento. Pero también funciona como espejo: ayuda a cada persona a entender cómo la ve el sistema antes de solicitar un crédito.
El gerente de Equifax lo resume con una lógica simple: pagar a tiempo, evitar atrasos, mantener relaciones financieras activas y sostener un nivel de deuda razonable. “La consistencia es lo que más pesa”, dice. Además, es fundamental revisar periódicamente el propio reporte para detectar errores, omisiones o deudas que se creían cerradas.
Blanco profundiza en otro aspecto clave: el “no hit”. Este término se refiere a quienes no tienen historial crediticio. No es necesariamente malo, pero se convierte en un inconveniente. Sin información previa, las entidades no pueden evaluar el riesgo. ¿La solución? Comenzar a construir historial con productos simples, como una tarjeta de crédito con límite bajo. No para endeudarse, sino para demostrar comportamiento de pago.
A la hora de analizar qué afecta al puntaje, Blanco menciona dos extremos que restan puntos: no tener deuda y tener demasiada. El sistema penaliza tanto la ausencia total de crédito como el sobreendeudamiento. Además, advierte sobre un error común: estructurar mal las deudas, más allá del monto. “En Argentina, el nivel de endeudamiento es bajo (no llega al 9%), pero la exigencia mensual es alta debido a la falta de préstamos a largo plazo. Eso lleva a muchos a tomar decisiones equivocadas”, explica.
Respecto a los tiempos para mejorar el scoring, hay consenso entre los especialistas: depende del daño previo. Si el scoring está bajo por mora prolongada, la recuperación es lenta y gradual. Si la razón es la falta de historial, el ascenso suele ser más rápido.
Los bancos ajustan los mínimos exigidos para préstamos sensibles, como los hipotecarios, dejando afuera a quienes no muestren solvencia y estabilidad. El scoring no es el único filtro, pero sí una pieza clave en esa evaluación integral.
Tal como explica García Mosquera: “Un buen score abre puertas”, por lo que, entre los beneficios se encuentran:
Para quienes empiezan desde cero, los pasos son concretos: abrir productos básicos, pagar en tiempo y forma, evitar picos de endeudamiento y monitorear el propio historial. “Construir un buen perfil crediticio no requiere magia, pero sí paciencia y método”.
Por lo tanto, en un sistema donde los bancos ajustan cada vez más sus políticas, cuidar el scoring se convierte en una disciplina tan relevante como cualquier decisión financiera.
Fuente: LA NACION – Ver nota original