Physical Address
304 North Cardinal St.
Dorchester Center, MA 02124
Physical Address
304 North Cardinal St.
Dorchester Center, MA 02124

“`html
ESTE MATERIAL TIENE UN GRAN POTENCIAL SOSTENIBLE PARA TRANSFORMARSE EN MATERIALES PARA LA CONSTRUCCIÓN
* 22 de marzo de 2026
* 09:27
Marina Alencar
Gracias a nuevas tecnologías y tratamientos, los investigadores están superando las limitaciones de la arena para darle nuevos usos. Aunque tradicionalmente se ha considerado inadecuada para la construcción civil, la arena del desierto presenta un gran potencial como material sostenible para hormigón y mampostería. Gracias a nuevas tecnologías y tratamientos, los investigadores están superando las limitaciones de la arena, sobre todo su tamaño de grano fino y redondeado, característica que, hasta ahora, impedía la cohesión necesaria para su uso estructural.
La aplicación de nuevas técnicas de prensado y aglutinantes permite transformar estos granos finos en bloques y adoquines, convirtiendo un desafío de larga data en una solución sostenible. Al adoptar materias primas locales, el sector reduce su huella de carbono y sus costos logísticos, a la vez que combate la destrucción de los ecosistemas fluviales y costeros causada por la minería depredadora.
Algunas de las iniciativas y avances globales en el uso de arena del desierto en la construcción civil son:
Dirigido por el Dr. Maher Omar, profesor de la Universidad de Sharjah en los Emiratos Árabes Unidos, este estudio demuestra la viabilidad de transformar la arena del desierto en ladrillos geopolímeros sostenibles mediante aglutinantes activados por álcali (AAB). La innovación clave es el proceso de curado a temperatura ambiente, que elimina el tratamiento térmico y mitiga las emisiones de CO₂.
Esta startup surgió de la Universidad de Ciencia y Tecnología Rey Abdullah (KAUST) en Arabia Saudita. Desarrollada por el profesor Jorge Gascón, la solución utiliza arena del desierto para crear un material de construcción sostenible con una huella de carbono negativa, capturando CO₂ durante su fabricación.
Investigadores de la Universidad Lanzhou Jiaotong en China han demostrado cómo la nanotecnología puede permitir el uso de arena fina del desierto a través del hormigón de arena del desierto nanomodificado. Esta técnica utiliza nanosílice para transformar la arena del viento en hormigón duradero y de alta resistencia.
Desarrollada en la Universidad de Tokio, esta técnica utiliza prensado en caliente para fusionar la arena con lignina, un polímero natural derivado de la madera. Este proceso genera una unión térmica que permite la producción rápida de bloques densos y ecológicos.
Desarrollado en 2018 por investigadores del Imperial College de Londres, Finite es una alternativa sostenible que convierte la arena del desierto en estructuras sólidas. Este material utiliza aglutinantes orgánicos y es totalmente reutilizable, lo que lo convierte en una solución estratégica para infraestructura temporal.
La empresa alemana Polycare ofrece una solución innovadora utilizando hormigón polimérico, que sustituye el método tradicional por una mezcla de resinas y hasta un 90% de arena local, incluyendo arena fina del desierto. Este sistema es ideal para regiones con escasez hídrica.
Desarrollado por la arquitecta Ginger Krieg Dosier, este método utiliza biotecnología bacteriana para crear ladrillos sostenibles mediante la unión de sedimentos. Esta técnica ahorra un 90% de energía y tiene cero emisiones de CO₂ en comparación con la fabricación tradicional.
Creado por el diseñador Markus Kayser, este proyecto utiliza una lente de Fresnel para concentrar la luz solar y fusionar la sílice presente en la arena, transformándola en vidrio sólido mediante un proceso de impresión 3D.
Fundada en 2008, D-Shape ha transformado arena del desierto en material estructural mediante impresión 3D, superando las limitaciones de la arena fina mediante un método único de unión química.
Conforme a lo expuesto, la arena del desierto se posiciona como un recurso clave para el futuro de la construcción sostenible.
Fuente: Marina Alencar – Ver nota original
“`