Physical Address
304 North Cardinal St.
Dorchester Center, MA 02124
Physical Address
304 North Cardinal St.
Dorchester Center, MA 02124

La oferta inmobiliaria de Calamuchita combina naturaleza y viviendas con terreno. Foto: gentileza William Cárdenas. Natalia Sago. Casas con jardín desde US$60.000, barrios privados con valores cercanos a los US$1.000 por metro cuadrado y un entorno de ríos, bosques y cerros a poco más de 100 kilómetros de la ciudad de Córdoba. Esa combinación convirtió al departamento de Calamuchita en uno de los destinos que más atrae a personas mayores de 60 que buscan dejar atrás las grandes ciudades para comenzar una nueva etapa.
La tendencia también se refleja en los datos demográficos. Según el Censo 2022, Calamuchita fue el departamento cordobés con mayor proporción de habitantes nacidos en otras provincias: representan el 40,2% de la población. Además, entre 2010 y 2022 su cantidad de residentes creció 38,7%, hasta alcanzar los 75.911 habitantes.
La demanda también se percibe en las inmobiliarias de la zona. “Nos consulta gente que trabaja desde su casa y muchas personas que están por jubilarse o ya se retiraron buscando una vida más tranquila”, explica Javier Álvarez, socio de Fernández Álvarez Inmobiliaria, en Santa Rosa de Calamuchita.
El fenómeno es especialmente visible en Villa General Belgrano, que superó los 11.000 habitantes en el último censo y obtuvo el rango de ciudad tras crecer un 41,2% desde 2010. “La mayoría de nuestros clientes llega desde Buenos Aires, Rosario y Santa Fe. Son personas que buscan instalarse después de jubilarse o empezar una etapa distinta”, señala Gastón Baez, de Baez Inmobiliaria.
Las localidades más elegidas son Santa Rosa de Calamuchita, Villa General Belgrano y Los Reartes, una de las que más creció en los últimos años gracias a su cercanía con Villa General Belgrano y al atractivo del río. La Cumbrecita también recibe nuevos residentes, aunque su menor oferta de servicios hace que sea una opción más específica.
Calamuchita gana habitantes y compradores atraídos por la naturaleza y una oferta inmobiliaria todavía competitiva. Foto: gentileza Inmobiliaria Báez.
Todavía es posible encontrar casas desde US$60.000 en localidades como Los Reartes. Las viviendas con parque suelen ubicarse entre US$100.000 y US$150.000, mientras que en el segmento premium algunas propiedades superan los US$500.000.
En barrios privados como Los Milagros y Posta Carreta, el valor ronda los US$1.000 por metro cuadrado, mientras que en Villa General Belgrano las casas en emprendimientos como Los Molles parten de unos US$250.000, según operadores consultados. “También hay oferta en barrios abiertos como Bertone o Bosquecillo. En el centro hay muy pocas propiedades disponibles y generalmente tienen destino comercial”, explica Gastón Baez, de Baez Inmobiliaria.
Algunas propiedades ya son aptas para crédito hipotecario y buena parte de los terrenos también se comercializa con financiación. Sin embargo, con un costo de construcción tradicional cercano a los US$1.300 por metro cuadrado, en muchos casos resulta más conveniente adquirir una vivienda terminada que construir desde cero. Para quienes buscan alternativas, también existen opciones como módulos habitacionales, cabañas de madera o bioconstrucción.
Las casas con terreno predominan en la oferta inmobiliaria de Calamuchita. Foto: gentileza Inmobiliaria Báez.
Además de la construcción tradicional, en Calamuchita crecen los sistemas industrializados y la bioconstrucción, impulsados por quienes buscan reducir los tiempos de obra, mejorar el aislamiento térmico o disminuir el impacto ambiental.
Según distintas constructoras consultadas, el costo del steel frame y del wood frame se ubica entre US$1.000 y US$1.400 por metro cuadrado, valores similares a los de la construcción tradicional, que actualmente oscila entre US$1.200 y US$1.500 por metro cuadrado. “La mayoría de la gente sigue eligiendo la construcción tradicional, aunque el steel frame gana terreno porque ofrece mejores prestaciones térmicas para una zona con inviernos fríos y veranos calurosos”, explican Sebastián Tomassini y Juan Fuseo, de Constructora Calamuchita.
Otra alternativa que vuelve a despertar interés es la bioconstrucción con adobe y quincha, una técnica ancestral que gana espacio entre quienes priorizan la sustentabilidad y el confort térmico. Las viviendas construidas con tierra mantienen temperaturas más estables durante todo el año, reducen el consumo energético y generan menos residuos durante la obra. Sin embargo, requieren técnicas específicas, como cimientos dobles para evitar la humedad y amplios aleros que protejan los muros de la lluvia.
“La mayoría de nuestros clientes llega buscando un cambio de vida.” Muchos comienzan con viviendas pequeñas e incluso optan por una tiny house. En barro y quincha el costo ronda los US$1.200 por metro cuadrado, explica Facundo Rodríguez, de la Cooperativa El Tala Bioconstrucción. Desde William Cárdenas & Asociados Bioarquitectura agregan que las viviendas de adobe llave en mano cuestan entre US$1.100 y US$1.400 por metro cuadrado y destacan que los muros de tierra ayudan a regular naturalmente la humedad interior y mejoran el confort ambiental.
Aunque estas técnicas ya fueron aprobadas por el Colegio de Arquitectos de Córdoba, todavía existen municipios que limitan su utilización y continúan los ensayos para facilitar su incorporación a líneas de crédito hipotecario.
Las casas de adobe vuelven a ganar interés entre quienes buscan construcciones sustentables y con buen aislamiento térmico. Foto: William Cárdenas.
Más allá de los números del mercado, el crecimiento de Calamuchita también se explica por historias personales. Una de ellas es la de María Taborda, una emprendedora de Villa Constitución, Santa Fe, que llegó a Villa Yacanto en 2019 con la intención de comprar un terreno y terminó mudándose de manera definitiva. “Después de separarme quería empezar otra etapa. Recorrimos distintos lugares y cuando llegamos a Yacanto, al atardecer, vimos el sol escondiéndose detrás de la montaña. Nos miramos y los tres dijimos: este es el lugar”, recuerda.
A los 59 años decidió instalarse definitivamente. Hoy vive sola, construyó dos cabañas que alquila para turismo, participa en el centro de jubilados, dicta talleres de manualidades y asiste a clases de folklore. “Casi toda la gente que conozco vino de otras provincias. Cuando llegué prácticamente no tenía vecinos y hoy el pueblo creció mucho. La mayoría de quienes se quedan tiene más de 50 años, aunque vivir acá no es para todo el mundo”, reconoce Taborda.
Las casas premium de Calamuchita pueden superar los US$500.000. Foto: gentileza Inmobiliaria Báez.
Aunque el crecimiento poblacional se refleja en el mercado inmobiliario, no todos los que llegan compran una propiedad de inmediato. “Algunos adquieren una vivienda cuando deciden mudarse, pero muchos ya tenían una casa de fin de semana o una inversión y, con el tiempo, terminan instalándose definitivamente”, explica Gastón Baez. Quienes prefieren probar la vida serrana antes de tomar una decisión suelen optar por un alquiler.
Antes de mudarse conviene evaluar no solo el precio de la propiedad, sino también la infraestructura, la conectividad y la oferta sanitaria, ya que algunas localidades todavía presentan limitaciones en servicios como gas natural o determinadas redes eléctricas. “Hay que buscar lugares seguros, trabajar con inmobiliarias confiables y pedir referencias antes de contratar cualquier servicio”, aconseja María Taborda, que ya lleva seis años viviendo en Villa Yacanto.
Los barrios privados también impulsan el crecimiento inmobiliario de Calamuchita, con valores cercanos a los US$1.000 por metro cuadrado. Foto: gentileza Fernández Álvarez.
Las fuentes consultadas coinciden en que la experiencia no siempre resulta igual para todos. Mientras muchos encuentran el estilo de vida que buscaban, otros terminan regresando porque extrañan a sus familias o descubren que la tranquilidad de las sierras no se adapta a sus expectativas.
En materia sanitaria, Santa Rosa de Calamuchita cuenta con un hospital regional y Villa General Belgrano avanza con la construcción de un hospital municipal. Sin embargo, las prestaciones de mayor complejidad continúan concentrándose en la ciudad de Córdoba.
Más allá del atractivo turístico, Calamuchita atraviesa una transformación demográfica que empieza a reflejarse con claridad en el mercado inmobiliario.
El crecimiento de la población, la llegada de nuevos residentes provenientes de otras provincias y una oferta de viviendas que todavía mantiene valores competitivos impulsan un mercado cada vez más dinámico. Para quienes llegan al momento del retiro, la decisión ya no pasa solamente por comprar