Desregulación del Mercado Inmobiliario: Avances y Consecuencias

El Gobierno nacional, a través del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, enviará al Congreso un proyecto de...

Desregulación del Mercado Inmobiliario: Avances y Consecuencias

Avanzan con la desregulación del mercado inmobiliario

La desregulación del mercado inmobiliario vuelve a ocupar un lugar central en la agenda. El Gobierno nacional, a través del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, está preparando un proyecto de ley que modificará de manera profunda el funcionamiento del corretaje en Argentina. Este proyecto se enviará al Congreso en junio y se espera que pronto se presente el borrador, que ya está avanzado. Los colegios profesionales han expresado su preocupación, afirmando que el plan no contribuirá a la reducción de costos.

La iniciativa busca eliminar la obligatoriedad de la matrícula y del título universitario para ejercer como corredor, permitir la actividad interjurisdiccional y liberalizar honorarios, con el objetivo de abrir el mercado y reducir costos para los consumidores.

Entre los principales puntos que se incluirán en el borrador, se destacan:

– Se prohíbe la fijación de aranceles, comisiones u honorarios con pisos mínimos o topes máximos. Los honorarios quedarían sujetos al libre acuerdo entre las partes.
– Se eliminan las incompatibilidades absolutas, permitiendo el ejercicio del corretaje de manera simultánea con otra profesión o actividad lícita.
– Se declara que el corretaje no estará sujeto a restricciones que generen barreras de entrada o distorsionen el mercado.
– Se habilita el ejercicio del corretaje a través de plataformas digitales, portales web, aplicaciones móviles y cualquier entorno virtual.
– Para ejercer el corretaje, solo se requerirá ser mayor de edad y no estar inhabilitado, eliminando así el requisito del título universitario.
– Tanto personas humanas como jurídicas podrán actuar como corredores.

Tensión y debate por la desregulación del negocio inmobiliario

La discusión ya ha generado tensiones entre cámaras empresariales, colegios profesionales y referentes del sector. La Cámara de Empresas de Servicios Inmobiliarios (CAMESI) respalda una apertura total del sistema, argumentando que la matrícula actúa como una “barrera artificial de entrada”. Por el contrario, los colegios inmobiliarios sostienen que esta propuesta tiene un fuerte componente ideológico y podría afectar la seguridad jurídica de las operaciones.

Según datos del sector, más del 95% de las operaciones de compraventa en el país se realizan con la intervención de corredores matriculados, mientras que apenas entre el 3% y el 5% corresponde a operaciones entre propietarios directos o acuerdos sin intermediación profesional.

Mariano García Malbrán, presidente de CAMESI, expresó que el debate debe separarse de la protección del consumidor de la protección del privilegio corporativo. “El sistema actual limita la competencia porque impide que personas formadas comercialmente puedan prestar servicios inmobiliarios si no pertenecen al esquema colegiado tradicional,” argumentó.

Desde CAMESI sostienen que el debate no trata de eliminar controles, sino de cambiar el modelo. En mercados como Estados Unidos o Reino Unido, la competencia, la reputación digital y las herramientas tecnológicas han creado mecanismos de autorregulación más eficientes que los sistemas colegiados.

Honorarios en conflicto

Uno de los puntos más conflictivos es el tema de los honorarios. Mientras el Gobierno y sectores desreguladores sostienen que una mayor competencia podría reducir los costos de intermediación, los colegios inmobiliarios rechazan esta interpretación, asegurando que existe una confusión entre actividad comercial y servicio profesional.

“El problema no es la regulación, sino la informalidad,” afirmaron desde el sector, advirtiendo que si cualquiera puede operar sin controles, se perderán las garantías mínimas para el consumidor.

Transformación digital

El debate sobre la desregulación también abre un nuevo frente: el impacto de la tecnología y la transformación digital en el negocio inmobiliario. Mientras las plataformas tecnológicas, los CRM y las firmas digitales avanzan, parte de la discusión gira en torno a la necesidad de actualizar el modelo tradicional de corretaje.

Desde CAMESI, argumentan que muchos sistemas colegiados han desalentado herramientas innovadoras al considerarlas incompatibles con el esquema tradicional. “El profesionalismo no se adquiere solamente en la universidad. Hoy el mercado demanda habilidades comerciales, marketing, análisis de datos y trabajo en red,” comentó García Malbrán.

Los colegios, por su parte, sostienen que son ellos quienes impulsan la capacitación continua de los profesionales para adaptarse a las nuevas tecnologías.

Otro tema de preocupación es la posible reducción de controles éticos y disciplinarios. Actualmente, los colegios pueden sancionar a profesionales por incumplimientos, lo que garantiza estándares éticos y ordena el mercado. Eliminar este sistema podría dejar a consumidores y propietarios sin herramientas claras de reclamo.

Desde el sector desregulador, se propone que existen alternativas más modernas y efectivas, como seguros obligatorios de responsabilidad civil o sistemas de arbitraje de consumo, que permitan resarcimientos económicos ante malas praxis.

La discusión apenas comienza, pero ya expone dos modelos totalmente distintos sobre cómo debe funcionar el mercado inmobiliario argentino: uno que aboga por una apertura total basada en la competencia y la reputación digital, y otro que sostiene que el corretaje inmobiliario necesita controles profesionales que garanticen la seguridad jurídica y la transparencia en operaciones que involucran gran parte del patrimonio de las familias.

Fuente: La Voz InmobiliariaVer nota original

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