
Asado sin humo: las opciones para encender una parrilla en el balcón
DISPOSITIVOS LIMPIOS, EFICIENTES Y SEGUROS PERMITEN HOY ASAR CARNES AUN CUANDO SE VIVE EN UN DEPARTAMENTO
* 28 de mayo de 2026
* 18:24
Una de las “privaciones” más grandes de vivir en un departamento es la de poder hacer asados. Aún disponiendo de un balcón, el humo puede generar molestias a los vecinos e infringir reglamentos de copropiedad, por lo que la posibilidad de disfrutar de unas buenas achuras y cortes de carne en general es directamente desestimada. Sin embargo, hay alternativas para poder hacerlo: las parrillas sin humo.
Mantener el ritual del asado hoy es posible gracias a que existen dispositivos más limpios, eficientes y seguros, que se adaptan perfectamente a la vida de departamento. Uno de ellos son las parrillas eléctricas, la opción más difundida para balcones. ¿Cómo funcionan? Cuentan con resistencias que calientan una plancha o rejilla y permiten cocinar carnes y vegetales sin combustión, lo que reduce prácticamente a cero la emisión de humo. Suelen ofrecer control de temperatura, bandejas para recoger jugos y superficies antiadherentes, lo que facilita el uso cotidiano. Además, requieren poco mantenimiento y se enchufan a cualquier toma doméstica.
El kamado es otra alternativa para los balcones urbanos. Otra opción son las parrillas a carbón con sistemas de encendido y circulación de aire diseñados para minimizar el humo. Incorporan ventiladores internos, bandejas de grasa aisladas y carbón vegetal de combustión más limpia. Aunque no eliminan por completo el humo, logran reducirlo de manera significativa y mantienen un sabor más cercano al asado tradicional. Suelen ser portátiles y están pensadas para espacios semicubiertos con buena ventilación.
Las parrillas a gas también ganan terreno en departamentos. Utilizan garrafas pequeñas o conexiones habilitadas y permiten un control preciso del calor, con una emisión de humo muy baja. Su principal ventaja es la rapidez: alcanzan temperatura de cocción en pocos minutos y mantienen un rendimiento estable. Para muchos usuarios, representan un equilibrio entre practicidad y experiencia de parrilla clásica.
En paralelo, los consorcios y administraciones de edificios actualizan sus reglamentos para contemplar estas nuevas tecnologías. En general, se permite el uso de dispositivos eléctricos o de baja emisión siempre que no generen olores intensos ni riesgos de incendio. La clave está en verificar las normas internas del edificio y considerar la convivencia: elegir horarios adecuados, ventilar correctamente y evitar el uso de combustibles que produzcan humo visible.
Los departamentos nuevos suelen incorporar parrillas en sus balcones. La comodidad de tener una parrilla ya instalada y autorizada por ser parte del mismo edificio, junto con modelos compactos, livianos y pensados para guardarse fácilmente, hacen que el asado en el balcón sea una opción cada vez más viable. La estética también juega un rol, ya que muchas marcas ofrecen diseños que se integran al mobiliario del balcón y funcionan como un elemento más de la ambientación.
Con estas alternativas, la idea de hacer un asado en el balcón ya no es un atrevimiento ni un desafío a las normas y la buena convivencia. Con tecnologías aplicadas a las parrillas, de a poco empieza a ser más habitual disfrutar de una de las tradiciones culinarias más caras a la idiosincrasia argentina aun viviendo en un departamento.
Fuente: LA NACION
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